Todos contentos, ¿no?

La decisión de Santiago Abascal (acertada o no) de suspender los acuerdos de gobierno con el PP en varias comunidades debería contentar a todos, ¿no? De abajo a arriba, Vox contento pues es una decisión tomada libremente, al menos por su presidente, convencido de que es la correcta; el PSOE, también contento, pues esa ruptura es la que venían reclamando desde la firma del primero de los pactos, que fue el de Castilla y León; y, finalmente, el PP aún más contento pues muchos de sus dirigentes, empezando por el líder centrista (keep calm and carry on), no terminaban de encajar la presencia de un socio imprescindible pero al que veían como una inclemencia meteorológica en el Valle de Josafat.

Pues, si todos estamos tan contentos, a santo de qué, entonces, ese enfurruñamiento catódico, esa bilis hertziana, esa negritud (que diría Ansón) tipográfica. ¿Por qué se están repitiendo las mismas críticas previas a la ruptura? ¿Por qué se recalcan los argumentos (es un decir) previos al ya señalado jueves, 11 de julio? Imaginen haber esperado al jueves siguiente, 18 de julio. Una vez más, debo pedir que guarden la calma.

Me explico. Cuando los benditos pactos estaban en vigor, el argumentario que salía de la psicofónica sede de Génova, 13, se las trae el numerito, era algo así como “A más Box, más Sánchez”. Lo repetía el líder centrista y se cacareaba por tierra, por mar y, sobre todo, por aire. Ok. Entendido el mensaje. Ya no está Vox. Bien, pues el mensaje el 15 de julio era el mismo: la decisión de Vox sólo beneficia a Sánchez. Bueno, y a quienes ahora gobiernan solitos, sin que nadie les agarre de la mano.

Todos contentos, ¿no?

¿Se acuerdan de aquel editorial publicado al unísono por todos los periódicos catalanes? Pues algo así pero en versión genovesa. No me resisto a contarles que, en algún caso, en un mismo impreso, los legítimos artículos de opinión firmados por diferentes columnistas coincidían en el titular. Alucina pepinillos. Coinciden los titulares de los artículos de opinión.

La capacidad del pensamiento único por decir una cosa y la contraria es directamente proporcional a la dificultad para que el gran público, es decir, el que no es, ni político, ni periodista, se la compre. No cuela, no cuela. La prueba es que, si colara, no se habría producido ese crecimiento exponencial de diferentes opciones de derecha, no sólo de Vox, en España, Europa y América en los últimos años, excepción hecha de las Elecciones generales del pasado 23 de julio.

Lo que nos facilita, con cierta claridad, una desopilante conclusión: ¿No será que el cadáver, como decía el del chiste, “no está muerto del todo”? ¿Quién es el cadáver? Pues no está claro. Pero no está “muerto del todo”

Blog de Ángel Cuaresma

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