importancia de una respuesta rápida y coordinada por parte de las administraciones públicas

Unión de Uniones propone ayudas directas para ganaderos afectados por la lengua azul y un refuerzo de las medidas sanitarias

Agronews Castilla y León

9 de octubre de 2024

La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha alzado la voz frente a los crecientes problemas que enfrentan los ganaderos españoles debido a la lengua azul, una enfermedad viral que afecta principalmente a rumiantes como ovejas y vacas. Aunque el virus no afecta a los humanos ni implica ningún riesgo para el consumo de carne o productos lácteos, su impacto en la salud animal y las pérdidas económicas que genera han puesto en jaque a numerosas explotaciones ganaderas en España.

La lengua azul, transmitida por mosquitos del género Culicoides, ha resurgido con fuerza en los últimos años, debido a la aparición de nuevos serotipos del virus, como el serotipo 3, que se caracteriza por una mayor letalidad en ovejas y una mayor agresividad en comparación con otros serotipos más conocidos (como los serotipos 1, 4 y 8). Ante esta situación, Unión de Uniones ha elaborado una serie de propuestas que abogan por ayudas directas a los ganaderos afectados, así como por un refuerzo en las medidas sanitarias y preventivas para contener la enfermedad.

El sector ovino, el más afectado por la lengua azul

lengua azul

El sector ovino, fundamental en muchas regiones rurales de España, ha sido uno de los más perjudicados por la propagación de la lengua azul. Las explotaciones de ovejas, especialmente vulnerables al nuevo serotipo 3, han experimentado una mayor mortalidad, lo que ha derivado en pérdidas importantes tanto en número de animales como en producción. De hecho, Unión de Uniones destaca que este nuevo serotipo es especialmente preocupante, pues ha incrementado la mortalidad en el ganado ovino, al tiempo que genera pérdidas de producción en las explotaciones de vacuno.

José Antonio Martínez, ganadero y representante de ovino y caprino de leche en Unión de Uniones, recalca la urgencia de poner en marcha un programa de ayudas para compensar las pérdidas de los ganaderos. “En Francia, el gobierno ha destinado un presupuesto significativo para los ganaderos afectados por la lengua azul. España debería seguir el mismo camino, y no solo reaccionar ante la emergencia, sino prepararse para responder de manera eficaz y rápida”, enfatiza Martínez.

El contexto actual del sector ganadero español, que ya enfrentaba desafíos previos relacionados con la sostenibilidad económica y la adaptación a las nuevas normativas ambientales, se ha visto agravado por la aparición de esta nueva variante del virus. La falta de recursos y de apoyo institucional ha dejado a muchos ganaderos en una situación de vulnerabilidad, en especial en las zonas donde la lengua azul ha tenido un impacto más severo.

Más allá de la necesidad de ayudas económicas, Unión de Uniones propone un reforzamiento de las medidas sanitarias como una estrategia crucial para enfrentar la propagación de la lengua azul. Entre las principales demandas, la organización destaca la importancia de que las Comunidades Autónomas planifiquen de manera eficiente la compra de vacunas, evitando situaciones en las que las dosis disponibles no sean suficientes para cubrir a toda la cabaña ganadera en las zonas afectadas.

José Puig, ganadero y representante de ovino y caprino de carne de Unión de Uniones, critica la falta de previsión de algunas comunidades autónomas al no adquirir suficientes dosis de vacunas para las campañas de vacunación obligatoria. “Es inaceptable que, en áreas donde la vacunación es obligatoria, existan restricciones de movimiento para animales no vacunados debido a la escasez de dosis. Esto perjudica tanto a los ganaderos como a los esfuerzos generales por controlar la enfermedad”, comenta Puig.

Además, Unión de Uniones también solicita que las administraciones públicas asuman el coste de la vacunación en zonas donde la vacunación es voluntaria, con el fin de extender la cobertura y prevenir la aparición de nuevos focos de la enfermedad en zonas aún no afectadas. De este modo, se reduciría la incidencia del virus y se evitarían problemas a largo plazo.

Una de las soluciones más urgentes que plantea la organización es el desarrollo y distribución de vacunas polivalentes, que puedan combatir varios serotipos del virus a la vez, especialmente en las zonas donde conviven diferentes cepas de la lengua azul. Esto permitiría reducir significativamente la necesidad de múltiples campañas de vacunación y mejoraría la respuesta sanitaria ante la enfermedad.

Por otro lado, Unión de Uniones subraya la importancia de establecer controles estrictos sobre los animales importados desde otros países, ya que la lengua azul tiene un claro componente transfronterizo. Es fundamental que los estándares de sanidad animal que se aplican en España también sean exigidos a los animales importados, para evitar la entrada de nuevas cepas del virus que puedan desestabilizar las campañas de prevención locales.

La organización agraria también ha solicitado al Ministerio de Agricultura que, en coordinación con las comunidades autónomas y el SEPRONA, se ponga en marcha un plan anual de vigilancia en explotaciones de ovino y caprino no registradas. Estos pequeños rebaños ilegales, que en algunas comunidades autónomas representan una proporción significativa, escapan de las campañas de vacunación y las medidas sanitarias, lo que pone en riesgo a todo el sector ganadero.

El llamado de Unión de Uniones a las administraciones públicas, tanto a nivel autonómico como nacional, es claro: se requiere una gestión proactiva y no reactiva ante la enfermedad de la lengua azul. La falta de previsión en la adquisición de vacunas, la inexistencia de ayudas directas para compensar las pérdidas y la falta de coordinación en las campañas de vacunación ponen en peligro la estabilidad de uno de los sectores más importantes de la economía rural española.ovejas

La lengua azul es un problema de largo recorrido que afecta no solo a la sanidad animal, sino también a la economía rural, al bienestar de los ganaderos y a la seguridad alimentaria del país. Sin un apoyo institucional adecuado, el sector ovino y caprino podría enfrentarse a una crisis aún mayor en los próximos años, con consecuencias devastadoras para las explotaciones más vulnerables.

Unión de Uniones seguirá presionando a las autoridades para que actúen de manera decidida y tomen medidas que protejan tanto a los ganaderos como al futuro del sector ganadero español frente a esta enfermedad que, aunque no afecta al hombre, sigue poniendo en jaque la salud y el bienestar animal en España.