
La Alianza UPA-COAG denunció hoy que los jóvenes agricultores y ganaderos de Castilla y León pueden tardar hasta cinco años en cobrar las ayudas a la incorporación al campo y la modernización de las explotaciones desde que inician los primeros trámites, lo que les genera «serios problemas para salir adelante» y poder hacer frente a los préstamos. Por eso, exigieron al Gobierno regional que deje de vender la incorporación de los jóvenes al campo como un éxito cuando la realidad es que «está siendo un fracaso».
Así lo indicaron los máximos responsables de UPA y COAG en Castilla y León, Julio López y Aurelio Pérez, respectivamente, quienes aseguraron que la media en recibir las dos líneas de ayuda supera los tres años por lo que coincidieron en subrayar que «'joven incorporado es igual a joven hipotecado». Un lema bajo el que más de 40 jóvenes agricultores y ganaderos de la Comunidad se dieron cita a las puertas de la Consejería de Agricultura para exigir que se agilice el cobro de las ayudas para garantizar el relevo generacional en el campo con la incorporación de nuevos profesionales cada año. En este sentido, lamentaron la excesiva burocracia que lleva a que los expedientes tarden mucho tiempo en certificarse, lo que ha provocado que algunos agricultores hayan tenido que ver cómo embargaban su maquinaria por no poder hacer frente a los pagos por la demora en percibir las ayudas.
En concreto, subrayaron la importancia de la incorporación de jóvenes al campo, que en los últimos 10 años se ha producido a un ritmo de 500 al año, mientras que en este período se han dado de baja 28.000 agricultores, lo que supone el 21 por ciento del total.
«Le pedimos al presidente de la Junta que no diga cómo están los pagos y por qué no se paga», espetó Julio López.
Por su parte, Ángeles Santos una joven ganadera zamorana defendió que son «el futuro del mundo rural» y que tienen que luchar contra grandes inconvenientes como que haya perceptores sin actividad, la demora en las percepción de las ayudas y la dificultad para el acceso al crédito, que provocan la «asfixia» financiera de un proyecto que no es un proyecto empresarial, sino vital». Además, lamentó que no se haya recogido la definición de agricultor activo, por la que «tanto han luchado» y que han conseguido tan poco.
También el joven agricultor Ventura Madrigal demandó que se agilice el pago de la ayudas para «facilitar el acceso de los jóvenes al campo porque no deber ser una desventaja respecto a los jóvenes de otras zonas», para que puedan garantizarse la vida con su trabajo. Madrigal insistió en la necesidad de priorizar las ayudas a los verdaderos profesionales del sector, como sucede en otros países de la UE como Francia y de que el nuevo Plan de Desarrollo Rural se dote de manera suficiente para las ayudas a jóvenes para que el joven agricultor pueda planificar la financiación de su explotación y asegurar la viabilidad de su explotación. También reclamó la financiación pública de los planes de Formación Profesional Continúa en materia para fomentar la innovación y el intercambio de experiencias.
Alicia Morago – Agronews Castilla y León










