UPA Ávila denuncia la falta de respuesta por parte de la Junta de Castilla y León

Retrasos en los Pagos de Indemnizaciones por Ataques de Lobos Indignan a los Ganaderos de Ávila

Agronews Castilla y León

9 de octubre de 2024

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Los ganaderos de la provincia de Ávila siguen enfrentando una creciente frustración ante los retrasos en los pagos de indemnizaciones por los ataques de lobos que afectan gravemente a sus explotaciones. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA Ávila) ha vuelto a denunciar la situación, acusando a la Junta de Castilla y León de inacción y falta de previsión en la gestión de los recursos destinados a compensar los daños causados por estos depredadores. La organización ha advertido que, desde mediados de junio, no se han pagado muchos de los expedientes presentados, lo que ha incrementado el malestar de los productores, que ya venían soportando una creciente presión por la expansión del lobo en la región.

UPA Ávila ha exigido una respuesta inmediata por parte de Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Medio Ambiente, pidiendo que se cumplan las promesas realizadas y que se aporten los fondos necesarios para cubrir las indemnizaciones correspondientes. Según la organización, estos retrasos son «injustificables» y agravan una situación ya crítica para el sector ganadero en la provincia.

La Expansión del Lobo y sus Efectos Devastadores

En las últimas décadas, la población de lobos ha aumentado significativamente en Castilla y León, lo que ha llevado a un incremento en el número de ataques al ganado. En 2023, se registraron 1.436 ataques de lobos, que resultaron en la muerte de 1.652 cabezas de ganado en la provincia de Ávila, según los datos proporcionados por UPA Ávila. Esta tendencia ha continuado durante 2024, con numerosos casos reportados en zonas como San Miguel de Serrezuela y Piedrahita, donde se han producido al menos seis ataques en apenas seis kilómetros de terreno durante los últimos veinte días.lobo

Los ganaderos afectados enfrentan una situación desesperada, ya que la pérdida de animales representa un golpe económico importante en un contexto de aumento de los costes de producción y precios estancados. Además, muchos productores se sienten abandonados por las autoridades regionales, que, según denuncian, están tardando demasiado en procesar las indemnizaciones por los daños provocados por los lobos.

Una de las principales críticas que UPA Ávila ha dirigido hacia la Junta de Castilla y León es la falta de previsión en la asignación de los fondos necesarios para pagar las indemnizaciones. Según la organización, los retrasos en los pagos son recurrentes y en algunos casos se han extendido hasta doce meses, lo que ha generado una situación de incertidumbre y desconfianza entre los ganaderos.

Además, UPA Ávila ha denunciado que algunos agentes medioambientales de la región están clasificando ciertos ataques como «indeterminados», lo que impide que los ganaderos reciban las compensaciones que les corresponden. Según la organización, estas decisiones son «injustificables», ya que las pruebas de que los lobos son los responsables de las muertes del ganado suelen ser claras. Sin embargo, en algunos casos, los buitres que se alimentan de los cadáveres después de los ataques complican la identificación del depredador original, lo que permite a la administración regional «ahorrar» en los pagos de las indemnizaciones.

UPA Ávila considera estas actuaciones como una forma de «excusa de mal pagador» por parte de la Junta de Castilla y León y exige que se ponga fin a esta práctica, que agrava aún más la situación de los ganaderos afectados.

El malestar entre los ganaderos abulenses sigue creciendo día a día. Desde UPA Ávila, se señala que los productores no solo deben enfrentarse a los efectos devastadores de los ataques de lobos, sino también a una gestión errática de las indemnizaciones que les corresponden por derecho. «Es inaceptable que, mientras los lobos siguen matando animales, la administración regional se escude en excusas para no cumplir con sus obligaciones», ha señalado un portavoz de la organización.

Los productores afectados han expresado su frustración por la falta de sensibilidad de las autoridades hacia su situación. Según UPA Ávila, es fundamental que el consejero de Medio Ambiente, Suárez-Quiñones, tome medidas inmediatas para solucionar esta crisis y garantice que los ganaderos reciban las compensaciones que les corresponden de manera rápida y eficaz.

UPA Ávila ha hecho un llamamiento urgente a las autoridades regionales para que se refuercen los mecanismos de control de la población de lobos y se agilicen los trámites para el pago de las indemnizaciones. La organización considera que es necesario un enfoque más eficaz y transparente en la gestión de los ataques de lobos, que tenga en cuenta tanto la conservación de la fauna salvaje como los derechos y necesidades de los ganaderos afectados.

Entre las medidas propuestas por UPA Ávila se incluyen la mejora de los protocolos para la identificación de los ataques de lobos, el aumento de los fondos destinados a las indemnizaciones y la creación de un sistema más ágil y eficaz para el pago de las compensaciones. La organización también ha instado a la Junta de Castilla y León a que se comprometa a garantizar que todos los casos de ataques sean investigados de manera imparcial y rigurosa, evitando las clasificaciones «indeterminadas» que privan a los ganaderos de las indemnizaciones que necesitan para seguir adelante con sus explotaciones.

La situación actual en la provincia de Ávila es insostenible para muchos ganaderos, que temen que, de continuar la tendencia actual, la supervivencia de sus explotaciones esté en serio peligro. Los ataques de lobos no solo representan una amenaza económica, sino que también están generando un clima de inseguridad y desánimo entre los productores, que ven cómo sus esfuerzos por mantener sus negocios a flote se ven truncados por la falta de apoyo de las autoridades.

UPA Ávila ha subrayado que, sin una acción decidida por parte de la Junta de Castilla y León, la situación seguirá empeorando, con más ganaderos abandonando sus explotaciones y una mayor pérdida de ganado en la provincia. La organización confía en que las autoridades tomen conciencia de la gravedad de la situación y actúen con la urgencia que requiere este problema, antes de que sea demasiado tarde para salvar el sector ganadero en Ávila.