
Tras una intensa y larga reunión de casi tres horas de duración, diferentes representantes del sector ganaderos y organizaciones agrarias han puesto sobre la mesa sus problemas -y las posibles soluciones-. El tema principal, el que más urge: saber qué se va a hacer con los incontrolados ataques de lobos a diferentes explotaciones ganaderas. El compromiso del Consejero de Medio Ambiente, firme: Se acabará con las unidades que excedan de la cifra necesaria y que impidan mantener un equilibrio entre la conservación de la especie y la ganadería extensiva.
Juan Carlos Suárez-Quiñones además ha avanzado que ya han dado su aprobación para controlar un total de cuatro ejemplares de lobo, dos en Salamanca y otras dos en Ávila, provincias que en las últimas semanas han registrado numerosas pérdidas de ganado por este motivo: “Evaluaremos el resultado y si aún así persiste la situación volveremos a establecer nuevos controles dentro de lo que la Ley nos permita” ha asegurado.
Refuerzo de patrullas y un nuevo seguro de indemnizaciones
Además desde la administración regional han dado luz verde a otras dos medidas que atajen o intenten encontrar una solución al asunto. Por un lado, se reforzarán las patrullas para encontrar “cuanto antes” estos ejemplares de lobo que estén en zonas cercanas a explotaciones ganaderas y así evitar situaciones como la búsqueda de un ejemplar en León que se prolongó tres meses, desde el pasado mes de octubre hasta este enero. La otra medida se centra en la creación de un modelo de seguro que fijará en un máximo de 15 días la indemnización por daños ocasionados debido a lobadas, tanto por daño emergente, como por lucro cesante.
Por último Súarez-Quiñones se ha comprometido a la revisión del Plan de Gestión del Lobo, documento que desde la Consejería de Medio Ambiente se quiere modificar para que recoja “todos los instrumentos que permitan compatibilizar la ganadería extensiva y la conservación de la especie. Es un compromiso firme por nuestra parte” ha zanjado.





