
Los agricultores franceses preparan un «Viernes Negro» mientras los transportistas españoles instan a reprogramar viajes para evitar problemas.
En un clima de creciente tensión y disrupción, los agricultores franceses están escalando sus medidas de protesta, sumiendo las carreteras y la logística del país en el caos. La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha lanzado una advertencia crucial, instando a los conductores a posponer sus viajes si es posible, ante la inminente parálisis que se espera este viernes.
Los bloqueos, que han paralizado rutas cruciales como la A7, A51, A20 y la A1, han ido más allá de las carreteras. Los agricultores, en una muestra de creciente desesperación y rechazo a la competencia extranjera, han comenzado a bloquear el acceso a almacenes logísticos e incluso a descargar mercancías de camiones extranjeros.
Viernes Negro: cierres de carreteras
El sindicato agrícola de Îlle de France ha anunciado una medida drástica, planeando cerrar las vías de acceso y salida de París este viernes. Este «Viernes Negro» se espera no solo en París, sino también en la A9 y el peaje de Orange en la A7, sumiendo a la nación en un estado de alerta y preparación. El recuerdo de los recientes asaltos a camiones por parte del sindicato de viticultores de l’Aude en octubre pasado, subraya la severidad de las protestas y la urgente necesidad de precaución.
El gobierno francés, en respuesta, ha prometido anunciar medidas para mejorar la situación de los agricultores, aunque se anticipa que esto no detendrá los bloqueos programados. En un giro preocupante, el sindicato CGT ha llamado a sus militantes a unirse a las protestas, lo que podría significar una expansión de las movilizaciones a otros sectores, incluyendo posibles bloqueos en las refinerías de TotalEnergies en Le Havre.

Ante esta situación de parálisis y conflicto que se ha dado en calificar de «viernes negro», la CETM hace un llamamiento al Gobierno español para intervenir y solicitar al Gobierno francés que tome medidas inmediatas para asegurar la libre circulación de mercancías. Los bloqueos no solo representan pérdidas económicas y retrasos significativos, sino que también plantean serias amenazas a la seguridad y el bienestar de los conductores profesionales, atrapados en medio de este creciente conflicto.
Mientras el «Viernes Negro» se cierne sobre Francia, la situación en las carreteras y en los puntos de logística se vuelve cada vez más incierta. El llamado a la precaución y al replanteamiento de los viajes no es solo una medida de seguridad, sino un reflejo de la compleja red de intereses, desafíos y urgencias que enfrenta el sector del transporte en Europa.





