
UPA-UCE Extremadura ha exigido a la Junta de Extremadura la puesta en marcha del Plan Estratégico del sector vitivinícola al que se comprometió hace meses. Esta reclamación surge como respuesta a la creciente preocupación por los problemas estructurales que enfrenta el sector vitivinícola en la región. «Los agricultores están tomando decisiones completamente a ciegas sin un camino definido que seguir», declaró la organización agraria, subrayando la incertidumbre y la falta de dirección que actualmente domina el sector.
Expectativas No Cumplidas en la Campaña de Vendimia 2024
El análisis detallado realizado por UPA-UCE Extremadura sobre la campaña de vendimia de 2024 ha revelado un panorama desalentador. A pesar de partir con «unas expectativas muy buenas», los resultados han sido una «decepción generalizada». Se estima que Extremadura recogerá alrededor de 2.800.000 hectolitros de vino, una cifra que, aunque refleja una producción de excelente calidad debido a la ausencia de enfermedades en la uva, está lejos de los 3.000.000 hectolitros que esperaba el sector.
La causa de esta caída en la producción se debe en gran medida a las elevadas temperaturas que han afectado a la región durante días consecutivos, sin descensos nocturnos significativos, lo que ha impedido que se alcanzara el volumen esperado. Esta situación es aún más preocupante considerando que el sector esperaba un repunte tras dos años consecutivos de fuerte sequía, que ya habían mermado considerablemente la producción.
Precios del Vino y la Incertidumbre del Sector
El análisis de UPA-UCE también aborda la cuestión de los precios del vino. Mientras que el sector esperaba un repunte en los precios del vino blanco debido a la baja demanda de vino tinto en el mercado, la realidad es que muchos agricultores se encuentran ahora con un exceso de uva tinta a la que no pueden darle salida. «Esta situación puede provocar, un año más, la ruina de muchas explotaciones extremeñas de viñedo», lamentó Catalina García, responsable del sector del vino en UPA-UCE, durante una rueda de prensa.
García subrayó la gravedad de la situación, señalando que con precios de 2,75 pesetas por kilogrado de uva tinta y 3,20 pesetas por kilogrado de uva blanca, el sector se enfrenta a un desafío que pone en riesgo su supervivencia. «Se trataba de una campaña definitiva para darle un respiro a los agricultores y que pudieran continuar», explicó García, destacando la necesidad urgente de medidas que aseguren la sostenibilidad del viñedo en Extremadura.
Reclamación de Ayudas al Mantenimiento del Viñedo
Ante esta situación, UPA-UCE ha exigido a la Junta de Extremadura la implementación de ayudas para el mantenimiento del viñedo. El viñedo es un sector de vital importancia para la región, pero año tras año pierde agricultores debido a la falta de rentabilidad. García también insistió en la necesidad de contar con una línea de ayudas al abandono definitivo del viñedo, para que los agricultores puedan cesar su actividad de manera digna y evitar así una caída aún más drástica del sector.
La Problemática de la Mano de Obra en la Vendimia
Además de las preocupaciones por la producción y los precios, UPA-UCE Extremadura ha puesto de relieve la problemática de la mano de obra en la vendimia. La organización ha dirigido una reclamación a la Fempex (Federación Extremeña de Municipios y Provincias) para que no se realicen llamamientos de trabajadores para el PER (Plan de Empleo Rural) coincidiendo con las campañas agrícolas, como la del viñedo.
García explicó que, aunque los sindicatos y las listas del paro muestran que hay gente disponible para trabajar, la realidad es que muchos no quieren participar en campañas agrícolas como la vendimia. «Esto deja a la vendimia en una situación realmente complicada», destacó, enfatizando la urgencia de abordar este problema para garantizar que las explotaciones vitivinícolas puedan contar con la mano de obra necesaria.
Un Sector en Riesgo: La Necesidad de Acción Inmediata
La situación actual del sector vitivinícola en Extremadura es crítica. La falta de rentabilidad, combinada con la incertidumbre en los precios y la escasez de mano de obra, está llevando a muchos agricultores a un punto de no retorno. La puesta en marcha del Plan Estratégico del Vino es vista como una solución imprescindible para abordar estos problemas estructurales y ofrecer un futuro más estable y rentable para los viticultores de la región.
UPA-UCE ha dejado claro que la inacción no es una opción. Si no se toman medidas urgentes, el viñedo extremeño, un pilar fundamental de la economía y la cultura de la región, podría enfrentarse a un declive irreversible. La organización agraria ha reiterado su disposición a colaborar con la Junta de Extremadura para desarrollar e implementar las políticas necesarias que permitan al sector recuperar su vitalidad y asegurar su sostenibilidad a largo plazo.
El sector vitivinícola en Extremadura está en una encrucijada. La calidad de la producción de este año no ha podido compensar la caída en los volúmenes esperados ni la incertidumbre en los precios. La falta de rentabilidad sigue siendo una amenaza constante, y la escasez de mano de obra añade una complicación adicional a un panorama ya de por sí complejo. UPA-UCE ha hecho un llamado a la acción, exigiendo que la Junta de Extremadura cumpla con sus compromisos y ponga en marcha un Plan Estratégico que ofrezca soluciones reales a los desafíos que enfrenta el sector.
El tiempo apremia, y la supervivencia del viñedo extremeño depende de la capacidad de la región para adaptarse y responder a estos retos con determinación y eficacia. La historia del vino en Extremadura es una historia de resistencia y adaptación, pero ahora más que nunca, necesita el apoyo y la intervención de las autoridades para garantizar su continuidad en el futuro.








