Un invierno lluvioso y con el doble de nieve que ayudará a paliar el déficit hídrico ante una primavera «incierta»

Agronews Castilla y León

20 de marzo de 2018

A las 17:15 horas ha entrado la estación primaveral y lo hace dejando atrás el tercer invierno más frío del siglo XXI. Además febrero ha estado caracterizado por ser un mes muy frío a extremadamente frío, al que solo le han salvado las nevadas y precipitaciones que han ayudado a aliviar la situación de los embalses de la comunidad. Ese es el informe aportado por la Agencia Estatal de Meteorología en Castilla y León que esta mañana ha resumido la pasada estación y ha avanzado cómo llega la primavera.

Diciembre cerró como un mes con fuertes oscilaciones térmicas entre la mañana y la noche donde se llegaron a registrar desde los -15 grados centígrados en Boca de Huérgano hasta los 18 en Sotillo de la Adrada. Enero ha sido un mes cálido (18,3 de máxima en Cebreros y mínima en Ródano de -17 grados). Sin embargo la máxima invernal se registró en el mes de febrero, con 20,1 grados en Ponferrada, en el mes más corto y sin embargo con más de 21 días de media de helada en toda Castilla y León.

Esto, sumado al incremento en precipitaciones, que ha estado 13 litros por encima de lo normal, un 70 por ciento, ha provocado que el invierno sea anómalo, pero bueno para el campo: “Diciembre y enero dejaron muchas precipitaciones en el extremo norte en provincias como Burgos donde se registraron hasta 500 litros por metro cuadrado, en enero fue el sistema ibérico y central el que recibió más precipitación y febrero extendió las lluvias en toda la comunidad, lo cual ha ayudado a recuperar la capacidad hídrica de los embalses” asegura Juan Pablo Álvarez, delegado de la AEMET en Castilla y León.

En esta comparecencia, a la que ha acudido Agronews, además ha explicado el porqué ha cambiado tanto lo registrado en precipitaciones en la cominidad respecto a lo que se preveía en diciembre. La razón la tiene el calentamiento de la Estratosfera que se produjo de forma repentina el 10 de febrero: “Eso provoca la rotura del vórtice polar que implica que baje la masa de aire frío hacia el sur, es algo que no se puede prever y son estos índices los que los climatólogos intentan buscar” añade Álvarez.

EN UN DATO

  • En este invierno se han registrado 138 litros por metro cuadrado de media, casi 40 más que los registrados en la misma época del año pasado.

Índices interesantes porque cree que con ellos puede ayudar a saber si en esa estación se incrementarán las precipitaciones y ayudará a la gestión de los recursos en los embalses. De hecho, cree que esta situación que se produce cada dos a cinco años, está intentando mejorar su predicción para poder ser analizada con más antelación.

De cara a la primavera, se espera que las temperaturas estén por encima de lo normal, las precipitaciones caigan a excepción de la Semana Santa donde desde el viernes próximo y hasta el domingo de Ramos podrán caer cuantiosas lluvias, así como el jueves y Viernes Santo. Eso sí, tal y como zanja Juan Pablo Álvarez, solo se trata de precicciones «con una fiabilidad», por lo que la verdadera respuesta la tiene, una vez más, el cielo.