
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha expresado su disconformidad con la actual gestión de la sanidad animal en España tras una reciente reunión con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). La organización agraria critica la escasa representación de ganaderos en el proceso de elaboración de los planes sanitarios que afectan directamente al sector, y aboga por un enfoque más inclusivo y equilibrado.
Según Unión de Uniones, tanto el MAPA como las Comunidades Autónomas han planteado cambios en los planes de erradicación sin consultar adecuadamente a los ganaderos, quienes son los más directamente afectados. La organización argumenta que la problemática de la sanidad animal no puede ser gestionada mayoritariamente por veterinarios, quienes podrían tener una visión limitada y caer en un cierto corporativismo. La participación activa de los ganaderos es esencial para crear políticas efectivas y prácticas que realmente beneficien al sector.
Uno de los temas más críticos discutidos en la reunión fue la tuberculosis en fauna silvestre y su impacto en el ganado. Unión de Uniones reclama una mayor firmeza y medidas más efectivas para controlar esta enfermedad. La organización considera que las 15 medidas actuales son insuficientes y que se necesita una revisión y ampliación de las estrategias de control.
Unión de Uniones valora positivamente la reciente retirada de las exigencias relativas a las pruebas de movimiento a cebadero, una medida que generó rechazo en el sector por las dificultades adicionales que suponía. Sin embargo, la organización insiste en que este avance es insuficiente y que se deben abordar problemas estructurales más profundos, como los “cebaderos sucios”. Estos cebaderos, al ser los únicos destinos para terneros de explotaciones positivas, dejan a los ganaderos sin poder de negociación y obligados a vender por debajo de los costes de producción.
Gestión de la sanidad animal
La organización agraria se opone firmemente a los vaciados sanitarios impuestos unilateralmente por la administración. Considera que eliminar todos los animales de una explotación no puede ser una medida habitual en la gestión de la tuberculosis, ni siquiera en zonas declaradas libres de la enfermedad. Unión de Uniones sostiene que cualquier decisión de este tipo debe contar con el consentimiento del ganadero y que, sin un control efectivo de la fauna silvestre, los animales repuestos seguirán en riesgo de infección.
En este contexto, Unión de Uniones destaca la necesidad urgente de abordar el problema de la tuberculosis en fauna silvestre con compromisos claros y objetivos de control. Los datos del Programa Nacional de Vigilancia en Fauna Silvestre para 2022 revelan que el 15,24% de los jabalíes analizados son positivos en tuberculosis, con porcentajes alarmantes en Extremadura y Andalucía (55,52% y 47,77%, respectivamente). En Doñana, la infección alcanza hasta el 90% de los jabalíes.
La organización propone un cambio de enfoque en la gestión de la tuberculosis, destacando la vacunación como una herramienta viable para el control de la enfermedad. Unión de Uniones insta a que se considere la vacunación en fauna silvestre y, a más largo plazo, en bovino, apoyando la investigación necesaria para desarrollar vacunas efectivas.
Pese a que la vacunación de ganado bovino está actualmente prohibida en la UE por su incompatibilidad con las pruebas de diagnóstico oficiales, la organización señala que la vacunación en fauna silvestre se percibe como una alternativa prometedora en áreas con alta prevalencia de tuberculosis. Unión de Uniones reconoce el desafío legislativo y científico que esto supone, pero insiste en que es el camino a seguir para lograr resultados sostenibles y a largo plazo.
Unión de Uniones también hace un llamado a la Comisión Europea para que no prorrogue la suspensión de aranceles al cereal importado de Ucrania, una medida que afecta negativamente a los precios internos y a la sostenibilidad económica de los productores locales. La organización agraria insiste en que los precios del cereal en España no deben caer por debajo de los costes de producción, y reclama una vigilancia estricta de las importaciones para garantizar la equidad y la competitividad del sector.
La organización también solicita a la Junta de Castilla y León que asigne un presupuesto adecuado a la Dirección General de Cadena Alimentaria para que pueda cumplir efectivamente con su mandato. Unión de Uniones critica que hasta ahora esta entidad ha sido una figura decorativa y demanda que actúe con recursos suficientes para hacer cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria, apoyando a los agricultores y ganaderos de la región.
Unión de Uniones reitera su compromiso con la defensa de los intereses de los ganaderos y agricultores, y subraya la necesidad de un enfoque más inclusivo y equilibrado en la formulación de políticas sanitarias. La organización espera que tanto el MAPA como las Comunidades Autónomas adopten sus propuestas para mejorar la gestión de la sanidad animal y garantizar la sostenibilidad del sector primario en España.
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