Será durante el mes de noviembre en Toledo

Los agricultores de Castilla-La Mancha volverán a salir a la calle ante unos precios que no cubren los costes de producción

Agronews Castilla y León

4 de octubre de 2024

 

 

Los agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha saldrán a las calles a finales de noviembre para protestar por una situación económica insostenible que afecta gravemente al sector. Según la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Castilla-La Mancha, los precios actuales son tan bajos que no cubren siquiera los costes de producción, dejando a los agricultores en una situación de «ruina absoluta». Esta decisión ha sido anunciada por el presidente de ASAJA Castilla-La Mancha, José María Fresneda, durante una rueda de prensa, donde explicó que las movilizaciones comenzarán en la ciudad de Toledo y se extenderán a lo largo de la región.

Fresneda subrayó que estas movilizaciones no responden a intereses políticos ni económicos, sino que son una demanda legítima de los agricultores por recibir un pago justo que cubra los costes que conlleva producir alimentos. «Nos movilizamos por un motivo fundamental: págame lo que me cuesta producir», sentenció Fresneda, haciendo un llamado a la sociedad para que apoye a los agricultores en esta difícil coyuntura.

Denuncian una situación de «ruina absoluta» para los agricultores y ganaderos

La crisis del sector agrícola se ha intensificado en los últimos meses debido a una combinación de factores que han colocado a los agricultores castellano-manchegos en una situación económica insostenible. Entre los sectores más afectados se encuentra el de los cereales, que está al borde de iniciar una nueva campaña de siembra con previsiones de pérdidas significativas. Esto ha llevado a la organización agraria a alzar la voz y exigir soluciones inmediatas.

El sector cerealista es fundamental en la cadena alimentaria española, ya que España es un país que depende en gran medida de la importación de cereal. El déficit de producción nacional hace que el país necesite importar entre 15 y 20 millones de toneladas de cereal al año, principalmente para la alimentación de ganado. Sin embargo, en los últimos meses, España se ha convertido en el principal receptor de trigo ucraniano en Europa, lo que ha generado una sobreoferta de mercancía a precios extremadamente bajos.

Este escenario ha agravado aún más la situación de los agricultores locales, quienes no pueden competir con estos precios. «La solución pasa por que aquellos operadores comerciales españoles no vayan a cargar en los puertos, en vez de ir a retirarle el cereal al agricultor», explicó Fresneda durante la rueda de prensa, criticando la dependencia de importaciones que socavan el precio de los productos locales.

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Importaciones de cereal y almendra, las principales amenazas para los agricultores españoles

La llegada masiva de cereal desde Ucrania no es el único problema que enfrentan los agricultores castellano-manchegos. El sector de la almendra también ha sido golpeado duramente por las importaciones de países terceros, especialmente de California. A pesar de que la almendra importada no cumple con las estrictas normativas de calidad y seguridad alimentaria que se exigen en España, estos productos inundan el mercado y provocan una drástica caída en los precios de la producción nacional.

Para hacer frente a esta problemática, ASAJA CLM ha exigido la implementación de medidas que protejan a los agricultores locales. Entre ellas, la creación de contingentes definitivos que regulen las importaciones de cereal según las necesidades reales del mercado español. Esto permitiría equilibrar la oferta y la demanda, y evitar una sobreoferta que siga hundiendo los precios. También piden la imposición de aranceles disuasorios que igualen el coste de los productos importados con el de los nacionales, lo que ofrecería una mayor competitividad a los agricultores españoles.

Fresneda destacó que la Ley de la Cadena Alimentaria, que se diseñó para proteger los intereses de los productores, no está funcionando como debería, ya que sigue permitiendo que los productos perecederos se vendan a precios muy por debajo de sus costes de producción. «La ley de la cadena no puede servir para que productos perecederos se mal paguen», declaró el presidente de la citada organización agraria.

El Observatorio de Costes: un paso hacia la transparencia en la agricultura

En medio de esta crisis, ASAJA CLM ha propuesto una solución que podría aliviar la situación de muchos agricultores: la creación de un Observatorio de Costes. Esta iniciativa, que ya ha sido aceptada por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, pretende ofrecer una herramienta de transparencia que permita a los agricultores conocer de manera precisa los costes reales de producción de sus productos.

El Observatorio de Costes se centrará en el análisis de cinco productos clave del sector agrícola y proporcionará información actualizada sobre los costes de producción. Esto permitirá a los agricultores tomar decisiones informadas a la hora de fijar los precios de venta de sus productos, evitando así que se vean obligados a aceptar precios que no cubren sus costes. «Es un paso importante para que tengan una referencia real de los costes y puedan tomar decisiones de manera informada», destacó Fresneda.

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Políticas medioambientales y su impacto en el sector agrícola

Por último, Fresneda lanzó una advertencia sobre el impacto que algunas políticas medioambientales están teniendo en el modelo productivo agrícola. Según el presidente de ASAJA CLM, estas políticas no están teniendo en cuenta las necesidades y realidades del sector agrícola, lo que podría poner en peligro el futuro de muchas explotaciones.

«No vamos a permitir que se sigan tomando decisiones que atenten contra nuestro modelo productivo», advirtió Fresneda, refiriéndose a las normativas medioambientales que, en su opinión, son excesivamente restrictivas y no consideran las particularidades de la agricultura española.