
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha mantenido una reunión con el nuevo director general de Derechos de los Animales, José Ramón Becerra, para abordar las preocupaciones específicas del sector ganadero, centrándose en las cuestiones relativas a los perros de guarda del ganado. La organización ha presentado al director general una serie de problemáticas y demandas, solicitando medidas que brinden mayor protección jurídica a estos animales y establezcan las mismas exigencias sanitarias para los denominados «santuarios» que para las ganaderías.
Perros de guarda del ganado
La casuística de los ganaderos en extensivo ha llevado a la creciente necesidad de contar con perros de manejo y guarda de ganado, como mastines y careas, especialmente ante la expansión rápida del lobo en ciertas zonas. Sin embargo, los ganaderos se enfrentan a denuncias a veces incomprensibles por la tenencia de estos animales sueltos en el campo. La desconexión de la sociedad con las necesidades del campo ha generado la urgencia de una protección jurídica que permita llevar a cabo la ganadería extensiva de manera efectiva y garantice herramientas para prevenir los ataques de lobos.
Unión de Uniones solicita excepciones para ciertos perros, como los mastines, en la normativa de animales potencialmente peligrosos. Esta solicitud coincide con la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en la Estrategia para la Conservación y Gestión del Lobo. La organización aboga por reconocer y proteger los derechos de estos animales que cumplen una función esencial en la protección del ganado frente a posibles ataques.
Ante los ataques, Unión de Uniones plantea preguntas sobre los derechos que se les reconocen a los animales de ganado que son presa del lobo. La situación de estos animales, devorados vivos o heridos gravemente, suscita preocupaciones éticas y destaca la necesidad de abordar el sufrimiento y las pérdidas económicas de los ganaderos afectados.
La organización exige igualdad de condiciones para los llamados «santuarios» que poseen animales de producción, solicitando las mismas exigencias que se aplican a las ganaderías en términos de sanidad animal, identificación y trazabilidad de los animales. Denuncian la disparidad en las medidas aplicadas a los ganaderos en comparación con ciertos centros que podrían convertirse en potenciales focos de propagación de enfermedades animales.
José Ramón Becerra, director general de Derechos de los Animales, ha expresado la voluntad de su departamento de mantener un diálogo sobre las reivindicaciones para dotar a los perros pastores de una mayor regulación y protección jurídica. La reunión ha abordado también la problemática específica de los centros que albergan fauna salvaje tras la aprobación de la Ley de protección de los derechos y el bienestar de los animales.
Todas estas propuestas forman parte de la reivindicación más amplia de Unión de Uniones para defender a la ganadería de los diversos ataques que enfrenta. La organización ha anunciado su movilización el próximo 21 de febrero en Madrid bajo el lema «Nos sobran los motivos».
La reunión entre Unión de Uniones y el director general de Derechos de los Animales destaca la importancia de un diálogo constructivo entre el sector ganadero y las autoridades competentes. La protección de los perros de guarda del ganado, la equidad en las condiciones para los «santuarios» y la consideración de los derechos de los animales en casos de ataques son aspectos clave para lograr un equilibrio sostenible entre la actividad ganadera y la conservación de la fauna salvaje. Este diálogo continuo se presenta como una oportunidad para abordar las complejidades del sector y avanzar hacia soluciones que beneficien a todas las partes involucradas.
Avances en la protección de perros de guarda
La reunión entre Unión de Uniones y el director general de Derechos de los Animales subraya la necesidad de avanzar hacia una regulación que reconozca la labor esencial de los perros de guarda en el contexto ganadero. El diálogo constructivo demuestra la voluntad de abordar las problemáticas específicas del sector, proporcionando a los ganaderos las herramientas necesarias para mantener la sostenibilidad de la actividad frente a los desafíos actuales, como la expansión del lobo.
En el contexto de la consideración de los derechos de los animales, la discusión sobre los ataques de lobos plantea preguntas fundamentales sobre cómo garantizar un equilibrio que proteja tanto a los ganaderos como a los animales de presa. El reconocimiento de estas preocupaciones éticas y económicas destaca la importancia de abordar las complejidades de la convivencia entre la ganadería extensiva y la conservación de la fauna salvaje.
La movilización programada por Unión de Uniones para el 21 de febrero en Madrid, bajo el lema «Nos sobran los motivos», subraya la urgencia de encontrar soluciones y destacar la importancia de la ganadería en el tejido socioeconómico del país. El compromiso de las autoridades competentes para mantener un diálogo continuo es esencial para avanzar hacia un marco normativo que refleje las necesidades y preocupaciones del sector ganadero.






