
Más de 300 vecinos de la localidad zamorana de Jambrina recorrieron a pie más de 2 kilómetros en una marcha para protestar contra las plantas de biogás que se pretenden llevar a cabo en el municipio de Peleas de Abajo. “No las queremos”, ese fue el grito unánime de los manifestantes que procedían no solo de Jambrina, sino también de Cuelgamures, Gema, Santa Clara de Avedillo y Fuentespreadas.
Alrededor de 300 personas, la mayoría vecinos de Jambrina, marcharon hasta Peleas de Abajo para exigir la paralización de las plantas de biogás en el pueblo vecino. Una de ellas está a poco más de un kilómetro de sus casas, denuncian.https://t.co/Zv2TQD2eUD
— Enfoque Diario de Zamora (@enfoquezamora) December 24, 2024
La protesta, organizada por los vecinos del municipio de Jambrina estaba también respaldada por la plataforma Stop Biogás Zamora, los manifestantes llegaron hasta el consistorio de Peleas de Abajo para hacer entrega al alcalde de esa localidad, Félix Roncero, de las 301 firmas que han conseguido reunir los vecinos en contra de los proyectos que plantean su asentamiento.
Precisamente Roncero no se encontraba en esos días en su pueblo porque estaba de viaje fuera de España por asuntos familiares, pero a su vuelta ha querido explicarles los beneficios que tienen este tipo de empresas en la zona. “Queremos que los vecinos de Jambrina y del resto de los pueblos sepan de primera línea todo sobre estas plantas, el otro día cuando han venido a manifestarse a Peleas de Abajo ya sabían que yo no estaba, por lo que no entiendo por qué no han podido esperar algún día más para que yo estuviera y pudiese explicarles de primera mano todo sobre estos proyectos”.
Valoraciones del alcalde Peleas de Abajo: Félix Roncero
Reconoce Félix Roncero que “los hemos convocado alguna vez y no ha venido nadie”. “Hace tiempo estuvimos hablando en Jambrina, en una reunión de la Mancomunidad en la que estuvieron todos los alcaldes y en la que la empresa les explicó los planes, hubo muchos ediles que se mostraron a favor de la instalación de estos proyectos en sus municipios”.
Entiende Roncero que “una vez que la gente oye, cómo va a funcionar esto, después cambia totalmente de opinión”. “Yo no estoy en contra de que la gente se manifieste, faltaría más, pero lo que quiero es que se enteren, por eso estamos dispuestos a explicarles toda la situación, como se va a hacer, que lo sepan de primera mano, no de oídas”.

El alcalde de Peleas de Abajo es ganadero de vacuno. El afirma que “hace ya 20 años, yo estuve haciendo varios viajes a Alemania, he visto más de 20 plantas funcionando, yo quería montar una ya en mi propia granja por aquel tiempo, pero por entonces las plantas no eran para inyectar el gas. El gas lo consumía un generador, y este producía energía eléctrica y se enviaba la red. Eso fue lo que yo quise montar aquí, pero la conexión a la red me la dieron a muchísimos kilómetros y llevar la línea hasta allí, pues no era rentable y por eso no la hice, si no ya lo hubiese hecho hace 20 años”.
Señala que “conozco perfectamente el sistema de estas plantas porque he visto muchas, hay de muchos modelos y formas, la mayor parte de las plantas son de purines y de biomasa, no tienen ningún riesgo, ningún problema, simplemente se mete el purín, el abono y la paja, se tritura todo bien y no hay problemas”.

Según dice Félix Roncero “este tipo de plantas, no emiten ningún riesgo, no hay contaminaciones de ningún tipo y lo que están confundiendo a la gente y vecinos es con otro tipo de proyectos que puede que den algún otro problema”. Lo que sale de las plantas de biogás “se vende como abono orgánico que se necesita mucho en Castilla y León”.
El alcalde de Peleas sigue insistiendo en que las plantas de biogás “no tienen nada en contra para que se hagan en nuestro pueblo porque todo lo que generan es positivo ya que producen actividad en la comarca que es beneficio para todos y sobre todo para los ganaderos y por los puestos de trabajo que se pueden generar en la zona”.
“Este tipo de empresas vienen a invertir alrededor de 30 millones de euros y van a generar una actividad que no contamina absolutamente nada, es la revés, porque van a reducir la huella de carbono, por eso no entiendo que se le ponga pegas a todo esto”, asegura Roncero.





