Microalgas para una leche de oveja más saludable y rica en Omega 3

Agronews Castilla y León

16 de diciembre de 2017

Conseguir una leche de oveja más saludable para el consumidor a través de la alimentación de los animales y sin reducir el porcentaje de grasa, ése es el objetivo de la investigación que llevan a cabo en el Instituto de Ganadería de Montaña, un centro público de investigación constituido por el Centro Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, y la Universidad de León. Las dos primeras premisas del objetivo están logradas y falta por conseguir que no se reduzca el porcentaje de grasa de la leche de ovino. El proyecto lo lidera la investigadora Pilar de Frutos y en él participa el investigador Pablo Toral que, en el programa Es el Campo de Castilla y León de Es Radio ( http://bit.ly/2Bq71EX ), explicó que “llevan años trabajando en la modificación de la alimentación para potenciar las propiedades saludables de la leche” sin cambiar el sabor. A través de lo que comen las ovejas se consigue que “aumente la concentración de ácidos grasos beneficiosos para a salud, como el ácido linoleico conjugado, que tiene propiedades anticancerígenas” y a la vez también se consigue “reducir otros que podrían ser negativos para la salud, como es el caso de los saturados de cadena media, como el palmítico”.

El cambio en la dieta del ganado aumenta los ácidos grasos beneficiosos para la salud y disminuye los negativos

Y para conseguir que mejore la calidad de la leche, han introducido en la alimentación de los animales suplementos lipídicos de origen vegetal, como aceite de oliva, de girasol o lino, y lípidos de origen marino, como las microalgas unicelulares, “muy ricas grasa, con alto contenido en lípidos Omega 3 y que tienen efectos importantes sobre la fermentación que se produce en el digestivo del animal”.

Así, “de forma indirecta se consigue modificar la forma en la que el animal aprovecha los lípidos de la dieta y pasan a la leche”. Los resultados que están obteniendo son sorprendentes, consiguen multiplicar hasta un “500 o 700% el ácido linoleico conjugado”.

El problema del descenso del porcentaje de grasa

Cambiando la dieta de las ovejas, éstas producen una leche de más calidad, más saludable, pero el equipo de investigación trabaja ahora en resolver el problema de reducción del porcentaje de grasa que contiene esta leche más saludable. La rentabilidad de la leche de ovino está en la cantidad de grasa que ofrece y, por eso, al ganadero se le paga no por litros, sino por kilos de extracto quesero.

Un problema que aún no tiene solución, pero en el que “se avanza de manera muy rápida gracias a las nuevas técnicas disponibles”. Sin resolver este problema, la investigación no podrá pasar al sector de ovino de leche porque, de momento, la industria no paga más por que la grasa sea de mayor calidad y más beneficiosa para la salud humana, sino por la cantidad de grasa que hay en la leche.

Se está avanzando de manera rápida para solucionar el problema de reducción del porcentaje de sólidos: grasa, proteína y lactosa

Ésta es solo una de las muchas investigaciones que se llevan a cabo en el Instituto de Ganadería de Montaña que, según explica su director Javier Giráldez,se creó en 2008 con dos instituciones, la ULE y el CSIC, pero su procedencia es muy anterior, es heredero de la Estación Agrícola Experimental, cuya primera unidad se creó en 1964, antes de que existiera, incluso, la Universidad de León, y lo hizo de la mano de los profesores: Andrés Suárez, Miguel Cordero del Campillo y Eduardo Zurita Tomillo.

El Instituto de Ganadería de Montaña cuenta con 24 investigadores del CSIC y la Universidad de León

Actualmente el IGM cuenta con una plantilla de 24 investigadores, de ellos 14 son de la ULE y 10 del CSIC, que investigan en tres líneas principales: en sanidad animal en la que se “investiga sobre enfermedades infecciosas, importantes para la producción animal, principalmente en rumiantes, por ejemplo en tuberculosis o toxoplasmosis”. Dentro de esta línea, también se trabaja en resistencias antiprasitarias, una investigación “muy relevante porque los parásitos están generando resistencias a los antiparasitarios, igual que ocurre con las bacterias a los antibióticos”.

Una segunda línea es la investigación sobre Sistemas granaderos y uso del territorio, “cuestiones relaciones con el cambio climático y cómo afecta a la producción botánica de los pastos. Importante para los sistemas extensivos de producción de rumiantes. Y una tercera línea, en la que se encuadra la investigación sobre la leche de ovino, centrada en la nutrición de rumiantes, que “trabaja en el efecto de la nutrición y el bienestar animal, la eficiencia, el impacto ambiental y la calidad del producto”.

Colaboración internacional

El IGM lleva a cabo investigaciones en colaboración con la empresa privada, de hecho, un 40% de su financiación viene por esta vía. Según Giráldez, tienen un “fuerte contacto con el sector privado y colaboran siempre que pueden”. Además el IGM mantiene relaciones con equipos de investigación internacionales, en los últimos ocho años han colaborado con más de 70 grupos de 27 países, entre ellos Estados Unidos, Dinamarca, Argentina, Túnez o Marruecos