El propietario de una granja en San Lorenzo del Escorial denuncia pérdidas devastadoras mientras UGAMA exige medidas urgentes para garantizar la convivencia entre lobos y ganaderos

5 ataques de lobos en siete días ponen en jaque a la ganadería madrileña

Agronews Castilla y León

27 de enero de 2025

La tranquilidad rural de San Lorenzo del Escorial, un enclave conocido por su riqueza natural y sus tradicionales explotaciones ganaderas, se ha visto rota en los últimos días por una serie de ataques de lobos que han dejado un saldo devastador en una granja de vacuno y ovino extensivo. En apenas cinco días, el propietario ha perdido 11 corderos, 4 ovejas y 4 sementales de alto valor genético, a pesar de haber implementado medidas de protección avanzadas como perros mastines, pastores eléctricos y cercados reforzados.

La situación ha generado desesperación y alarma entre los ganaderos de la región, quienes se sienten desprotegidos frente a la creciente presencia del lobo en la Comunidad de Madrid. Según los primeros indicios, los ataques han sido perpetrados por ejemplares que habrían establecido su territorio en la zona conocida como El Campillo, un paraje que abarca fincas ganaderas entre Collado Villalba, Alpedrete, Guadarrama y San Lorenzo del Escorial.

La protección del lobo y el dilema de los ganaderos

lobo

El Ministerio para la Transición Ecológica ha otorgado al lobo un estatus de protección especial por tratarse de una especie en peligro de extinción, lo que limita severamente las acciones que los ganaderos pueden tomar para defender su ganado. Esta normativa ha sido objeto de duras críticas por parte de la Unión de Ganaderos, Agricultores y Silvicultores de la Comunidad de Madrid (UGAMA), que señala la falta de un censo actualizado como uno de los principales obstáculos para una gestión eficaz de la población de lobos.

Alfredo Berrocal, presidente de UGAMA, subraya que, según los datos disponibles, en Castilla y León podría haber más lobos que en toda Francia, lo que pone en entredicho la necesidad de una protección tan estricta. «Es imprescindible realizar un censo nacional fiable para tomar decisiones fundamentadas. La normativa actual ignora las realidades del terreno y coloca a los ganaderos en una posición insostenible», afirmó Berrocal.

UGAMA ha lanzado un llamamiento urgente al Ministerio para la Transición Ecológica y a la Comunidad de Madrid para que actúen de manera decidida ante esta crisis. Entre las principales demandas de la organización agraria destacan:

  • Incrementar las ayudas compensatorias e indemnizatorias: UGAMA exige que estas ayudas sean ajustadas a las sentencias favorables dictadas por el Tribunal Superior de Justicia, que reconocen la necesidad de una compensación justa para los ganaderos afectados por los ataques de lobos.
  • Fortalecer las medidas de prevención: La organización propone un aumento del presupuesto destinado a la implementación de medidas preventivas, así como una mayor eficacia en su ejecución.
  • Inversión en estudios científicos: UGAMA considera esencial destinar recursos a investigaciones que permitan gestionar de manera equilibrada la población de lobos, garantizando tanto la protección de la especie como la viabilidad del sector ganadero.

Además, UGAMA ha reclamado la convocatoria urgente de la mesa del lobo, un espacio de diálogo entre las partes implicadas que, según la organización, es fundamental para abordar de manera integral este problema. «La falta de convocatoria de la mesa del lobo por parte de la Comunidad de Madrid demuestra una preocupante falta de transparencia, empatía y compromiso con el sector ganadero», denunció Berrocal.

madrid

Las pérdidas económicas derivadas de los ataques de lobos son solo la punta del iceberg. El propietario afectado en San Lorenzo del Escorial no solo enfrenta la desaparición de 19 animales, sino también el impacto emocional y el desgaste que supone vivir bajo una amenaza constante. «He hecho todo lo posible para proteger a mis animales, pero ni siquiera mi presencia permanente en la granja ha sido suficiente. Es desesperante», declaró el ganadero.

La situación pone en peligro la viabilidad de pequeñas explotaciones familiares, que representan un pilar fundamental del tejido rural en la región. Según UGAMA, cada ataque no solo supone una pérdida económica directa, sino que también afecta profundamente el bienestar de los ganaderos, generando estrés, incertidumbre y una sensación de abandono por parte de las administraciones.

La convivencia entre lobos y ganadería, un desafío urgente

El caso de San Lorenzo del Escorial no es aislado. En los últimos meses, los ataques de lobos al ganado han aumentado en diversas zonas de la Comunidad de Madrid, alimentando un debate cada vez más polarizado entre la conservación de la biodiversidad y la protección de las actividades tradicionales del medio rural.

UGAMA insiste en que una gestión responsable y equitativa es la única vía para garantizar una convivencia sostenible entre lobos y ganaderos. «Este desprecio de las administraciones al sector no beneficia ni al ganadero, ni al lobo, ni a la sociedad en general», afirmó Berrocal.

Ante la gravedad de la situación, UGAMA ha reiterado su llamado a las administraciones para que adopten medidas inmediatas y efectivas. La organización subraya que el problema del lobo no puede ser ignorado ni tratado de manera superficial, ya que sus implicaciones trascienden el ámbito ganadero y afectan a toda la sociedad.

Mientras tanto, los ganaderos como el de San Lorenzo del Escorial continúan enfrentando una lucha diaria por proteger sus explotaciones, en un contexto que parece cada vez más hostil. «No pedimos que se elimine al lobo, pero sí que se nos permita trabajar y vivir en paz. La ganadería extensiva es esencial para el equilibrio ecológico y la economía rural, y no podemos seguir siendo los grandes sacrificados en esta ecuación», concluyó el ganadero afectado