
La Unión de Pequeños Agricultores, UPA, ha presentado las cuatro medidas que se deben ampliar y definir en el borrador de acuerdo lácteo presentado por Isabel García Tejerina el pasado 10 de septiembre
Detallar el concepto de “sostenibilidad del sector”
La deseada remuneración justa para los diferentes eslabones de la cadena láctea debe medirse de manera objetiva a través de una serie de parámetros. UPA propone que se utilicen los índices que elabora la Interprofesional Láctea (INLAC), que ya existen y que son ampliamente aceptados por el conjunto del sector.
Dar garantía jurídica a un acuerdo voluntario
Para los productores es imprescindible dotar de garantía jurídica al Acuerdo para la estabilidad y sostenibilidad de la cadena de valor del sector vacuno de leche, dado que se plantea que sea de adopción voluntaria. La falta de cumplimiento del acuerdo deberá llevar aparejado un régimen de sanciones suficientemente disuasorio. Como alternativa, UPA apuesta por la utilización de un árbitro preestablecido, que debería ser el propio Ministerio de Agricultura.
Organizaciones de productores individuales
El acuerdo debe promover la constitución de organizaciones de productores que integren a ganaderos individuales y a los socios de las cooperativas de producción láctea. Desde UPA entienden que el verdadero esfuerzo de concentración de oferta debe hacerse a partir de ganaderos individuales, pues la reunión de cooperativas para negociación de precios ya existe en el sector desde hace tiempo.
Señales por parte de la industria y la distribución
Los ganaderos han manifestado ya su escepticismo por el bajo o nulo grado de cumplimiento de los anteriores acuerdos en el sector lácteo. El acuerdo de 2009 o el que concluyó con la creación del logotipo PLS (Productos Lácteos Sostenibles) han demostrado el escaso nivel compromiso por parte de determinados eslabones de la cadena tras su firma.
Es por ello que, para restablecer la confianza perdida como consecuencia de estas experiencias, los ganaderos creen necesario recibir “señales de buena voluntad” por parte del sector. Señales que, básicamente, se centrarían en eliminar los anuncios de nuevas bajadas de la leche en origen, lo que según UPA sería “muy fácil” dado el grado de concentración de industrias y distribución en España.





