La Guardia Civil multa a un ganadero con 80 euros por llevar las vacas al «prado» ocupando más de la mitad de calzada derecha por el único camino que existe

Agronews Castilla y León

27 de septiembre de 2015

ley de costas

A través del Sindicato Labrego Galego, se ha podido conocer la situación vivida por un ganadero de Becerreá que ha visto como la Guardia Civil le multaba cuando llevaba sus 22 vacas hacia el prado en el que se alimentan por la única vía que lo permite «ocupando más de la mitad de la calzada derecha».

[[{«fid»:»22967″,»view_mode»:»media_original»,»type»:»media»,»attributes»:{«height»:1401,»width»:1223,»style»:»width: 400px; height: 458px; border-width: 6px; border-style: solid; margin: 6px; float: left;»,»class»:»media-element file-media-original»}}]]En opinión de la organización agraria es una muestra más de las dificultades que todas las administraciones parecen poner al desarrollo de la actividad agrícola y ganadera.

Los prados Vilar Ousoño, en la parroquia de Cruzul (Becerreá), sólo tienen un único camino de acceso, por donde sólo circulan los vehículos que tienen las cinco familias que aún viven en el pueblo, los vecinos y residentes a pie y por donde pasan los rebaños de vacas de las pocas fincas que todavía están activos y que era la forma de vida, generación tras generación de familias morado aquí.

Así que cuando el ganadero fue detenido por la Guardia Civil, no daba crédito a lo que sucedía, tras hacerlo de esa forma desde hace un montón de años, llevando a las vacas acompañadas con tres perros que las controlaban. Los agentes le recriminaron que con esa cantidad de vacas, debían ser guiadas por tres personas, con chalecos reflectantes y los perros debían ir con el bozal correspondiente. «Esa pista es la única manera de que tenemos para que las vacas pasten en los prados», explica José Antonio, el ganadero multado. «Si ponemos a los perros bozales, entonces usted no vale nada. En cuanto a ir a tres personas, si las vacas no nos dan lo suficiente para vivir, cómo para contratar tres personas para llevarlas a pastar».

Desde el Sindicato Labrego Galego se denuncia como esta situación es una muestra más de la «carrera de obstáculos» en que quieren convertir las administraciones a la ganadería y la agricultura, en un sector, el vacuno de carne que está pasando por serios problemas ante la bajada de los precios.