
La exportación hortofrutícolas española de productos frescos se espera que cierre el 2023 con un aumento en valor del 5% frente a la de 2022.
El valor estimado se sitúa de los productos vendidos fuera de las fronteras españolas se sitúa entre los 16.600 y 16.800 millones de euros
Esta proyección, facilitada por la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (FEPEX), destaca a pesar de un contexto desafiante marcado por adversidades climatológicas, una creciente competencia internacional y una regulación cada vez más estricta.
Impacto de la Climatología y Competencia Internacional
El año 2023 ha estado fuertemente influenciado por la climatología adversa, especialmente por una sequía pronunciada, que ha impactado negativamente en los recursos hídricos esenciales para la agricultura. Esta situación ha puesto en relieve la importancia del agua como un recurso crítico para la sostenibilidad de la producción y exportación hortofrutícola.
Además, la competencia de países terceros ha sido un factor crucial este año. La Unión Europea ha registrado un incremento del 12% en importaciones procedentes de estos países hasta septiembre de 2023, totalizando 13.907 millones de euros. Este crecimiento se atribuye en gran medida a las diferencias regulatorias en aspectos laborales, sociales y fitosanitarios entre productores comunitarios y extracomunitarios, lo que ha puesto en desventaja competitiva al modelo productivo europeo.
Tendencias de Importación hortofrutícola y Regulación
La tendencia de importación en España y en el mercado comunitario ha continuado su trayectoria ascendente. Hasta octubre, la importación hortofrutícola ha aumentado un 8% en volumen y un 19% en valor, alcanzando 3.3 millones de toneladas y 3.638 millones de euros respectivamente. Este aumento refleja una dinámica de mercado en constante evolución, donde la diversidad de productos y la competitividad de precios juegan un papel significativo.
La regulación en el ámbito de la producción y comercialización también ha sido un tema de preocupación este año. FEPEX señala la necesidad de una revisión del marco regulatorio actual, tanto a nivel nacional como comunitario, para equilibrar las exigencias medioambientales con las particularidades de la producción hortofrutícola y su aporte a la economía y sociedad.
Desafíos Laborales y Fitosanitarios
El sector se enfrenta igualmente a retos significativos en términos de costes laborales y manejo fitosanitario. La reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha incrementado los costes laborales en un sector donde la mano de obra puede representar hasta un 45% de los costes de producción en algunos cultivos. Además, la reducción progresiva de fitosanitarios plantea desafíos en términos de rendimientos, calidad y seguridad alimentaria.
Políticas de Comercialización y el Futuro del Sector
En el ámbito de la comercialización, normativas como el Real Decreto de envases y residuos de envases y el Reglamento comunitario, que están en proceso de tramitación, han generado preocupación en el sector. Estas políticas, que promueven la venta a granel de productos con formatos menores a 1.5 kilos, podrían afectar la estrategia de diferenciación por origen y calidad, esenciales para la competitividad del sector.
El panorama de la exportación hortofrutícola española en 2023 es uno de crecimiento y resiliencia, a pesar de los múltiples desafíos que enfrenta. La adaptación a las condiciones climáticas adversas, la competencia internacional, y los cambios en la regulación y políticas laborales y comerciales, serán determinantes para el futuro sostenible y próspero del sector. La capacidad de España para navegar estos desafíos y aprovechar sus oportunidades definirá la trayectoria del sector en los próximos años.






