
El reciente Informe del Consumo de Alimentación en España 2023, presentado por el Ministro de Agricultura a finales de junio, muestra una tendencia preocupante para el sector de las hortalizas frescas. Según los datos revelados, el consumo per cápita de hortalizas frescas en los hogares españoles disminuyó un 2,6% en 2023 en comparación con el año anterior, situándose en 48,92 kilos por persona al año. Este descenso equivale a una reducción de cerca de 1,3 kilos por persona respecto a 2022. Además, cuando se compara con las cifras de 2019, antes de la pandemia de COVID-19, el consumo de hortalizas frescas ha disminuido un 14%.
Este retroceso no es un fenómeno reciente, sino que se ha venido gestando desde hace varios años. Exceptuando el notable incremento del consumo de hortalizas frescas durante el año de la pandemia en 2020, el descenso ha sido constante. Si se compara el consumo de 2023 con el primer dato disponible de la serie histórica de las estadísticas del Ministerio de Agricultura, que data de 2008, se observa una contracción del 17,9% en la demanda de estos alimentos.
El descenso en el consumo de hortalizas frescas no ha sido uniforme a lo largo de los diferentes tipos de hortalizas. Mientras que la mayoría de las variedades han experimentado una caída en su demanda, algunas han conseguido aumentar su consumo. Un ejemplo destacado es el calabacín, que ha visto un crecimiento del 7,8% en un contexto general de reducción de la demanda. Sin embargo, este crecimiento es una excepción en un panorama dominado por el descenso del consumo.
Por el contrario, algunos de estas producciones han sufrido caídas significativas en su volumen de compras. Las judías verdes lideran esta tendencia con una reducción del 48,7% en comparación con 2008. Les siguen las categorías de lechuga, escarola y endivia, que han registrado un descenso del 33,2%, y los tomates, con una caída del 19,3% en el volumen de sus compras.
Pese a la disminución en el consumo de hortalizas frescas, el gasto per cápita ha mostrado una tendencia opuesta. En 2023, los hogares españoles gastaron un 7,5% más en hortalizas frescas en comparación con el año anterior, alcanzando los 114,89 euros por persona y año. Este incremento en el gasto, en un contexto de descenso del consumo, sugiere un aumento en el precio de las hortalizas frescas o una tendencia hacia la compra de productos de mayor calidad o valor añadido.
Factores Detrás del Descenso en el Consumo de Hortalizas
La continua reducción en el consumo de hortalizas frescas puede atribuirse a varios factores. Entre ellos se encuentran los cambios en los hábitos alimenticios, la competencia de otros alimentos y la percepción de los consumidores sobre las hortalizas frescas. Además, el aumento de las importaciones ha contribuido a un desequilibrio entre la oferta y la demanda, exacerbando las crisis de mercado.
Para la Federación Española de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (FEPEX), este descenso en el consumo de hortalizas y frutas es un motivo de preocupación. La organización destaca que el consumo de frutas también ha disminuido un 2,7% interanual, lo que incrementa los desequilibrios entre oferta y demanda y agrava las crisis de mercado en un contexto de creciente importación.
Ante este panorama, FEPEX considera crucial reforzar las campañas de información al consumidor. La organización argumenta que, si se logra revertir la tendencia de retroceso en la demanda, los beneficios del consumo de frutas y hortalizas para la salud podrían redundar en un descenso del gasto sanitario. Promover los beneficios nutricionales y de salud de estos productos frescos es esencial para fomentar su consumo entre los españoles.
El descenso en el consumo de hortalizas frescas en España es una tendencia preocupante que ha sido constante durante varios años, a excepción del aumento registrado durante la pandemia en 2020. Aunque el gasto per cápita en hortalizas frescas ha aumentado, la reducción en el volumen de consumo plantea desafíos significativos para el sector. Las campañas de información y promoción del consumo de hortalizas y frutas frescas se presentan como una herramienta clave para revertir esta tendencia y mejorar la salud pública.
El Informe del Consumo de Alimentación en España 2023 proporciona un llamado a la acción tanto para los consumidores como para las autoridades y el sector agrícola. Promover una dieta rica en hortalizas frescas no solo es beneficioso para la salud individual, sino que también puede contribuir a un equilibrio más saludable entre oferta y demanda en el mercado agrícola español.








