
Ganaderos alaveses realizaron, recientemente, un rastreo sin armas contra el lobo en las inmediaciones de Unzá. Solo el fin de semana el depredador mató una veintena de ovejas y un ternero en esa zona. Pero no es el único ataque reciente, éstos se producen casi a diario, de día y de noche, ya cada vez más cerca de los pueblos.
En esta época del año las explotaciones deberían estar empezando a subir el ganado a las sierras, pero no se atreven a llevar animales con crías, con lo que los sobrecostes por la alimentación se siguen multiplicando.
La práctica demuestra la incompatibilidad del lobo con la ganadería extensiva y el sector ganadero va a seguir poniendo de relieve esta situación. La intención del sector es continuar realizando rastreos, como el que se produjo el fin de semana, e incluso intensificar las movilizaciones hasta lograr soluciones efectivas a este conflicto. Ganaderas y ganaderos se sienten abandonadas por la administración, que hasta el momento ha eludido responsabilidades y no ha ofrecido alternativas viables al sector.
Desde UAGA reafirman que el problema del lobo, aunque afecte directamente a unos pocos, implica a todo el sector, por lo que pide la colaboración y el apoyo del conjunto de la afiliación cuando se realicen actuaciones en defensa de la ganadería extensiva.





