
[[{«fid»:»31495″,»view_mode»:»media_original»,»type»:»media»,»attributes»:{«height»:627,»width»:561,»style»:»width: 450px; height: 503px; margin: 7px; float: left;»,»class»:»media-element file-media-original»}}]]Finalizado 2016 llega el momento de hacer balance de la situación en la que se encuentra el sector agrario de cara a 2017. Una de las estadísticas más interesantes es la que hace referencia a la evolución de los agricultores y ganaderos que cotizan a la Seguridad Social, por entenderse que ese colectivo es el que representa a los auténticos profesionales, a los Agricultores y Ganaderos a Título Principal, a aquellos que, de forma feaciente, pagando el cupón que se decía antes, se dedican a la actividad agraria de una forma real, siendo esta la base de sus ingresos, por distinguirles, por ejemplo de los solicitantes de las ayudas de la Política Agraria Común.
En el cómputo general, apenas se produce una reducción del 0,1%, perdiendo, en 2016, 237 cotizantes la Seguridad Social hasta los 266.167, cifra que se mantiene bastante estable en los dos últimos años con 266.404 en 2015 y 266.297 en 2014.
Es necesario echar la mirada un poco más atrás para comprobar la auténtica reestructuración que este sector primario lleva soportando en los últimos años, en 2010, había en España 279.097 cotizantes a la Seguridad Social agraria y en 2000 eran 325.800 que quiere decir que en seis años se han reducido en cerca de un 5% y en dieciséis más de un 13%, perdiendo más de 44.000 activos.
Esas cifras de «profesionales» contrastan, evidentemente, con los solicitantes de las ayudas de la PAC que, en 2016, han sido 796.451, es decir tres veces más que los que cotizan a la Seguridad Social y eso a pesar de los «logros» alcanzados por la figura del agricultor activo que, entre 2015 y 2016, ha provocado una reducción de las PAC en más de 46.800.
El apenas movimiento en el dato del conjunto de España oculta, por el contrario, dos realidades muy distintas, por una lado, la paulatina reducción que se viven de estos ATPs en regiones como Galicia y Castilla y León frente al crecimiento que se aprecia en otras como son Andalucía y Murcia.
La comunidad autónoma gallega ha visto como, en 2016, ha perdido 1.468 agricultores y ganaderos profesionales, un 4,5% del total, algo en lo que la crisis lácteo es seguro que ha tenido mucho que ver, pasando de 32.981 con los que se cerraba 2015 a los 31.513 actuales. Sólo señalar que en 2010 contaba con 40.109 y en 2000 llegaban hasta los 68.161, dato que pone en evidencia que desde que se inicio el nuevo milenio Galicia casi ha perdido el 60% de sus profesionales agrarios.
La segunda región que más ATPs ha perdido en Castilla y León con una reducción de 430 para caer hasta los 41.046, cuando en 2010 eran 44.197 y en 2000 54.844.
Señalar el contrasta que existe entre estas dos regiones en la diferencia que se cuantifica entre cotizantes a la Seguridad Social y Solicitantes de la PAC. Mientras que en el caso gallego el número es muy similar, en 2016, han pedido las ayudas comunitarias 31.583 beneficiarios frente a los ya citados 31.513 que tienen a la actividad agraria como base de sus ingresos; en Castilla y León los primeros casi duplican a los segundos con 79.507 en el caso del primer dato y 41.476 en el segundo.
Frente a ese descenso en el número de cotizantes, destaca el fuerte aumento vivido en Andalucía que gana, en un año, 2.113 agricultores y ganaderos hasta llegar a los 50.211, dato que hace, por ejemplo, que la región andaluza cuente con el doble de cotizantes a la Seguridad Social Agraria por cuenta propia que en 2000 cuando eran 36.733, dato que pone en evidencia que se está produciendo un cambio en las condiciones y formas de trabajo en el sector agrario de esa región, quizás aumentando la figura del agricultor autónomo que realiza trabajos en campañas como la aceituna o la fresa, por ejemplo, frente al que realizaba esas mismas labores por cuenta ajena.
Destacar que ese aumento no frena la enorme diferencia existente con el número de PAC que se solicitan que ascienden a 255.252.
Por último destacar, el significativo ascenso de cotizantes que vive la región de Murcia que gana en un año un 5% hasta llegar a los 9.016 agricultores y ganaderos «profesionales», frente a un número de PACs de 13.281. La región murciana muestra un paulatino crecimiento de esta cifra pues en 2010 y 2000 el número de cotizantes era de 8.293 y 7.863, respectivamente.





