
Las Cooperativas dedicadas al vino en Castilla La Mancha han cerrado 2023 con una subida del 1,3% de las exportaciones hasta los 692 millones de euros. Esa cifra es la segunda más alta de la historia tras el dato de 2018 y rompen la tendencia general en España de bajadas.
La Sectorial Vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha, en su última reunión en Alcázar de San Juan, centró sus discusiones en torno a dos pilares fundamentales: el consumo y las existencias de vino. Este encuentro no fue uno más del calendario, sino una ventana hacia el futuro prometedor que se vislumbra para el sector vitivinícola en 2024.
2024: Un Año Sin Precedentes para el vino de Castilla La Mancha
Según Juan Fuente, portavoz de la sectorial, 2024 se perfila como un año excepcional en términos de gestión de excedentes en las bodegas cooperativas, anticipándose como uno de los años con menores excedentes de los últimos veinte. Esta situación, descrita por Fuente como llegar “prácticamente limpio” a julio, sin existencias residuales, marca un hito en la historia de la viticultura regional.
Precios y Optimismo en el Horizonte
El contexto actual sugiere que la comercialización de vinos de la presente campaña se enfrenta a un panorama sumamente optimista, especialmente en lo que respecta a la estructuración de precios. Este optimismo se sustenta en la venta de casi la totalidad de las disponibilidades de vino, lo que permite afrontar la próxima campaña con expectativas favorables en materia de precios, «independientemente de cómo venga la próxima cosecha», en palabras de Fuente.
La Recuperación de los Precios: Un Equilibrio Justo
La sectorial ha observado una tendencia de recuperación en los precios que compensa las adversidades enfrentadas en cosechas anteriores. Este ajuste de precios, lejos de ser exorbitante, se considera justo y adecuado para garantizar una viticultura rentable y sostenible.
Un Desafío Persistente: La Caída del Consumo
A pesar de las buenas nuevas en términos de gestión y optimismo de precios, persiste una preocupación latente: la tendencia decreciente en el consumo de vino tanto a nivel mundial como nacional. Juan Fuente enfatiza que el principal desafío radica en revitalizar el atractivo del consumo de vino, especialmente en una región con una identidad vitivinícola tan arraigada como Castilla-La Mancha.
Exportaciones: Una Nota Positiva
Contrario a la tendencia global de disminución en el comercio de vino, Castilla-La Mancha ha logrado un hecho notable en 2023, incrementando su facturación exterior de vinos en un 1.3%, alcanzando los 692 millones de euros. Esta cifra, solo superada por los 712 millones de euros alcanzados en 2018, refleja la resiliencia y capacidad de adaptación del sector vitivinícola de la región ante los desafíos del mercado global.








