
Aunque algunos apicultores todavía están terminando de sacar la miel de verano y otoño, la inmensa mayoría ya ha dado por concluida dicha campaña. Muy pronto o inmediatamente empezaremos con la laboriosa tarea de la Trashumancia.
Debemos analizar ahora esta campaña de miel que para muchos ha sido muy penosa, con mucha escasez de miel y muchas bajas en la explotación debido a la gran cantidad de colmenas zanganeras que han salido y al fallo en muchos casos de los enjambres que se trasladaron, sin fecundar las reinas de estos, al norte conjuntamente con las colmenas que se Trashumaban para la recolección de miel. El mal tiempo que acompañó los primeros días de verano hicieron estragos para los enjambres citados y en las colmenas. Estas se inclinaron por cambiar de reinas, apareciendo gran número de realeras y algún que otro enjambrazón. Esto se pudo corregir haciendo enjambres, cosa que después resultó negativa en muchos casos puesto que la colmena le costó mucho recuperarse.
En las colmenas estantes por las zonas del norte, venía a ocurrir lo mismo, aparición de realeras y cambios constantes de reinas. Un fenómeno que sucede en los años que escasea la comida o que la climatología es cambiante como ha resultado este año. Muchos apicultores optaron por eliminar realeras dentro de las colmenas, con el consiguiente trabajo añadido que resulta de esta operación. Pero en este caso al contrario de las colmenas Trashumantes, fue buena opción puesto que al final se tradujo en puesta de miel y mejor cosecha que las colmenas que no eran fijas o estantes.
El mes de Julio se producía un contraste muy significativo de temperaturas entre el norte y el sur de la Península. Mientras que en el Sur se asfixiaban en el Norte eran temperaturas frescas, incluso se pudo observar alguna mañana pequeñas escarchas de hielo. Esto para el campo en determinadas zonas fue brutal. Añadimos y resaltamos que la escasez de lluvias en Mayo hizo anteriormente mucho daño en el campo y esta sequía se noto bastante. A pesar de esto la sensación que tuvimos durante las horas centrales del día eran de mucho calor.
En Agosto en zonas del norte se produjeron algunas tormentas que machacó literalmente algunas especies en flor. Como ejemplo más significante y que después ha sido el protagonista del fracaso de miel en estas zonas, fue el roble. Una gran tormenta de granizo pilló al roble en plena floración de candela y a las hojas, que resudan la sabia que aprovechan nuestras abejas, esto provocó incluso que algunos se llegaran casi a secar. La perturbación de la floración del roble ha hecho que no se vean posteriormente casi bellotas en estos y por tanto la escasez de mela. Muchos de los robles al observarlos de cerca se aprecia un puntito de donde debería nacer la bellota que no nació.
Tanto en colmenas Trashumantes como en las estantes la cosecha ha sido mala. Una vez terminada la campaña de miel toca ahora prepararse para la Trashumancia que en estos días ya se está llevando a pleno rendimiento. Estas primeras lluvias pueden aliviar un poco la sed del campo en Extremadura y más al Sur, que se estaba viendo ya bastante seco. Como podemos observar en cada análisis interno que hacemos los Apicultores cada vez más y con más marcado carácter nos está afectando muy directamente el cambio climático que se produce año a año. Las campañas no son buenas en general y los cambios de tiempo nos hacen polvo a nosotros y a nuestras colmenas. Seguiremos adelante.
E. Canete del Río.





