El sector de las bebidas refrescantes consolida ventas para alcanzar los 5.680 millones de euros en 2023

Agronews Castilla y León

16 de octubre de 2024

El sector de las bebidas refrescantes en España ha demostrado una consolidación notable en su crecimiento, tanto en términos de ventas como en su contribución económica y social a lo largo del país. En el último año, las ventas del sector experimentaron un crecimiento del 7,1%, alcanzando una facturación de 5.680 millones de euros, una cifra que refleja la fortaleza de esta industria. Esta expansión económica no solo se limita a las grandes urbes, sino que tiene un impacto particular en las pequeñas ciudades y municipios, donde el sector juega un papel crucial.

El impacto en el empleo: un motor de crecimiento

Uno de los aspectos más destacados del sector es su capacidad para generar empleo. Actualmente, más de 68.700 puestos de trabajo están relacionados directamente con la producción y comercialización de bebidas refrescantes en España. Esta cifra representa una parte significativa del total de 176.200 empleos que la industria genera de manera directa e indirecta en todo el país.

El inicio de 2024 confirma esta tendencia positiva, con un crecimiento del 3% en los primeros meses del año en lo que a empleo se refiere. Este aumento en los puestos de trabajo es ligeramente superior a la media nacional, lo que indica que el sector no solo se está consolidando, sino que sigue expandiéndose. Cabe resaltar que, a diferencia de otros sectores que tienden a concentrar sus actividades en grandes ciudades, el 75% de los centros de producción del sector se encuentran en pequeñas ciudades y municipios de menos de 30.000 habitantes. Esto refuerza la idea de que el sector de las bebidas refrescantes es un agente clave para el desarrollo económico y social de las localidades más pequeñas.

Arraigo local y distribución territorial

La industria de las bebidas refrescantes tiene un fuerte arraigo local, con 148 centros de producción distribuidos por todas las comunidades autónomas de España. De estos, el 15% se encuentran en zonas rurales o municipios pequeños, lo que demuestra su importancia en la dinamización de regiones que suelen estar afectadas por el reto demográfico.

Ciudades como Martorelles en Barcelona, Carcaixent en Valencia, Béjar en Salamanca, Santa Comba en A Coruña, Tacoronte en Santa Cruz de Tenerife y Etxabarri en Álava son solo algunos ejemplos de los municipios donde el sector ha logrado establecerse, generando empleo y contribuyendo al crecimiento económico local.

El Informe de Impacto Social, Económico y Local del Sector de las Bebidas Refrescantes en España, elaborado por la consultora AFI y publicado por la asociación que aglutina a estas industrias, ANFABRA, subraya la importancia de la industria para estas comunidades.

Según el informe, las localidades con presencia de centros de producción han mostrado mejores indicadores en términos de crecimiento poblacional, empleo y bienestar social en comparación con otras localidades del mismo tamaño. En este sentido, las ciudades pequeñas que albergan centros de producción de bebidas refrescantes han experimentado un crecimiento poblacional del 3,4% superior en comparación con otros municipios, lo que ha contribuido a frenar la despoblación y fomentar un entorno más dinámico y atractivo para nuevas familias y trabajadores.

Impacto en el bienestar social y el crecimiento económico

La presencia de centros de producción en pequeñas localidades también ha tenido un efecto positivo en los niveles de bienestar social. Según los datos del informe de AFI, estas localidades registran una renta media de los hogares superior en un 15,3% respecto a otras poblaciones de su tamaño. Además, el gasto público per cápita en estas zonas es un 5,2% mayor que la media de otras localidades pequeñas, lo que refleja una mayor capacidad de inversión en infraestructuras y servicios públicos. Estos factores contribuyen a mejorar la calidad de vida de los residentes y a consolidar el bienestar social en las comunidades donde opera el sector.

El 90% de las bebidas refrescantes consumidas en España se producen localmente

Otro aspecto que subraya el arraigo local del sector es que el 90% de las bebidas refrescantes consumidas en España se producen en territorio nacional. Esto no solo tiene un impacto positivo en términos de empleo y producción local, sino que también refuerza la sostenibilidad y la competitividad del sector frente a productos importados. Además, la industria de las bebidas refrescantes ha mostrado un compromiso creciente con la producción de bebidas sin azúcar, que actualmente representa más del 60% de las ventas en el país. Este dato resalta el esfuerzo de las empresas por adaptarse a las nuevas demandas de los consumidores, que buscan opciones más saludables.

El sector de las bebidas refrescantes consolida ventas para alcanzar los 5.680 millones de euros

Aumento de las exportaciones y mercados internacionales

El sector en España no solo ha logrado consolidarse a nivel nacional, sino que también ha experimentado un fuerte crecimiento en las exportaciones. Las ventas al exterior representaron un 8,5% del total de la facturación del sector en el último año, con un incremento del 16,4% en el valor de las exportaciones respecto al año anterior. Los principales mercados de destino de las bebidas refrescantes españolas son Portugal, Reino Unido y Francia, lo que demuestra la capacidad competitiva de la industria en el mercado internacional.

Contribución económica: valor añadido bruto y canal de hostelería

Más allá de las cifras de empleo y producción, el sector de las bebidas refrescantes aporta un valor añadido bruto (VAB) de más de 10.700 millones de euros a la economía española. Este valor se distribuye a lo largo de toda la cadena de valor del sector, desde la producción hasta la distribución y comercialización, con un peso significativo del canal hostelero. La estrecha relación del sector con la hostelería ha sido clave para su crecimiento, especialmente en un contexto en el que el turismo ha recuperado fuerza tras los desafíos de los últimos años.

El sector de las bebidas refrescantes en España no solo ha consolidado su crecimiento en ventas y su contribución económica, sino que también ha demostrado ser un motor clave para la generación de empleo y el desarrollo social en pequeñas localidades y municipios. Su fuerte arraigo local y su capacidad para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo lo posicionan como un pilar fundamental de la economía española, tanto a nivel nacional como internacional.