
¿Cómo está el tomate de invernadero en Almería?. En la actualidad, señalan desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía, el estado fenológico dominante del cultivo de tomate en invernadero en la provincia de Almería es Cuajado-engorde de frutos, mientras que en la zona interior de la provincia se encuentra más adelantada, alcanzando el Engorde-Inicio de maduración del fruto.
TOMATE DE INVERNADERO
En cuanto a la incidencia de plagas y enfermedades de mayor relevancia en el cultivo de tomate de invernadero, en estos momentos destacan desde la RAIF:
- Presencia en la totalidad de los invernaderos muestreados de mosca blanca (Bemisia tabaci), independientemente del estado fenológico en el que se encuentre este. Debido a los daños indirectos que produce como transmisora de virus, se ha detectado síntomas del virus de la cuchara (TYLCV), aunque en un número reducido de plantas y parcelas. Uno de los depredadores (organismo de control biológico) más importantes en el control de esta plaga es Nesidiocoris tenuis, presente en la totalidad de los invernaderos muestreados, lo que se traduce en una excelente instalación.
- Niveles bajos de vasates (Acuops lycopersici). Se observan pequeños focos en 1 de cada 3 de los invernaderos muestreados, recomendándose prácticas como el azufrado de las plantas para minimizar su expansión.
- Leve presencia de araña roja (Tetranychus urticae). Puede estar presente en cualquier época del año, pero es más común desde la primavera hasta otoño, ya que su proliferación se ve favorecida por las bajas humedades relativas. Teniendo en cuenta las recomendaciones de la Gestión Integrada de Plagas, para favorecer el control de esta plaga es fundamental eliminar las malas hierbas y restos de cultivo que puedan actuar como reservorio del cultivo. Debemos tener muy presente las medidas profilácticas para no transportar la plaga mediante el calzado, las herramientas de poda, etc., realizar un adecuado abono nitrogenado y por último favorecer la población de ácaros depredadores evitando el uso de productos fitosanitarios en la parcela.
- En los muestreos en invernaderos realizados en los distintos invernaderos, se observa en su mayoría (2 de cada 3) población de polilla del tomate (Tuta absoluta), por el momento no se registran daños en fruto. Debemos estar atentos a esta plaga debido a que en estos momentos las condiciones climáticas son las más favorables para su desarrollo. Como medidas preventivas es muy importante la introducción de plantas reservorio en el interior del invernadero, que sirve como fuente de alimento para la fauna auxiliar autóctona que haya en él, especialmente para Necremnus tutae. Es muy importante eliminar el material vegetal infectado, para evitar su dispersión. Además, es esencial instalar alambres de confusión sexual para el control de los primeros vuelos de adultos. También resulta eficaz la suelta de insectos auxiliares en semillero, como Nesidiocoris tenuis, para favorecer su control.

- Comienza a detectarse en hoja síntomas de Cladosporiosis (Fulvia fulva). Los muestreos se deben realizar durante todo el ciclo del cultivo, ya que las condiciones ambientales dentro del invernadero son propicias para su desarrollo. Las medidas preventivas que podemos tomar para evitar la entrada de esta enfermedad son retirar y destruir los órganos de la planta dañados, evitar el exceso de follaje en la planta y abonar de forma adecuada la plantación, evitando el exceso de vigor de la misma.

Desde el Proyecto RAIF de Fincas Demostrativas de Gestión Integrada de Plagas se busca la divulgación de las medidas culturales anteriormente comentadas en cada punto. Para ello, se elaboran vídeos demostrativos de las distintas prácticas recomendadas por la GIP, en este caso en la parcela demostrativa de tomate de invernadero en Níjar, Almería.





