
En una rueda de prensa celebrada hoy en Lleida (Segrià), Unión de Pagesos de Cataluña se ha mostrado contraria a la reintroducción de grandes carnívoros como el oso o el lobo en los Pirineos.
El sindicato considera que los ataques habituales del oso en los rebaños de montaña hace evidente que hoy en día no es compatible su protección con las actividades productivas de las comarcas de montaña; ni siquiera haciendo cambios en la gestión de la explotación ya que el agrupamiento de rebaños o el cierre de pastos, además de ser una inversión añadida, dificulta el aprovechamiento de los pastos y aumenta el riesgo de problemas sanitarios. De acuerdo con esto, Unió de Pagesos defiende que la decisión de reintroducir el oso se realizará de acuerdo con la capacidad del medio de mantenerlos sin perjudicar el ganado doméstico, consultando el territorio, articulando medidas preventivas para todos los sectores ganaderos y contemplando compensaciones efectivas por los daños que puedan causar. Por ejemplo, en la mayoría de ocasiones se hace difícil cuantificar los daños que sufren los rebaños que se han dispersado tras un ataque o los abortos del ganado debido al estrés que les supone sufrir o presenciar un ataque.
En el caso del lobo, Unió de Pagesos insta al Gobierno a no hacer ningún paso para incentivar su presencia en Cataluña; argumenta, con datos del Ministerio de Agricultura, que a los otros puntos del Estado donde hay presencia de lobo tienen serios problemas para compatibilizar su presencia no sólo con la ganadería extensiva -muchas explotaciones se han visto forzadas a abandonar el actividad- sino también con la seguridad ciudadana. En el año 2012-2014 de lobo ibérico, en España hay 297 manada, la mayoría en Castilla y León (179), Galicia (84), Asturias (37) y Cantabria (12), y han aumentado un 19% la población desde 2007. En Asturias, según un informe del Fondo para la Protección de Animales Salvajes [FAPAS], sólo en 2015 se contabilizaron 3.032 ataques. En la Comunidad de Madrid, con lo que va de año, se han contado 209 ataques que suponen unas indemnizaciones reconocidas de 89.625 euros. En los últimos años, en Cataluña se han visto lobos en el Alt Urgell, Cerdanya, Solsonès, Berguedà, Ripollès y el Vallès Oriental. Se cree que se trata del lobo itálico, que viene de Italia a través de Francia. Los agentes rurales, además, dicen haber visto lobo ibérico en las comarcas del Ebro, proveniente del Maestrazgo y calculan que en cinco años se podría instalar en todas las comarcas del Ebro.





