
El Grupo de Desarrollo Rural vallisoletano Colectivo Tierra de Campos ha publicado un especial sobre este cuarto de siglo de existencia en el periódico que edita el colectivo, «La Mar de Campos». El especial recoge testimonios en primera persona de gerentes, técnicos, responsables de la Administración… sobre el importante trabajo que ha realizado el GDR en el territorio.
25 años de ilusión y proyectos

El gerente del Colectivo Tierra de Campos hasta diciembre de 2015, Artemio Cuadrado, habla de los momentos más transcendentales de esta entidad a lo largo de este periodo.
Ha habido muchos momentos importantes en el Colectivo Tierra de Campos a lo largo de estos 25 años, pero quizás cuatro se pueden señalar de forma especial.
El primero de ellos fue la puesta en marcha de la asociación en 1991. Fueron instantes de gran ilusión y esperanza en las políticas que desde la Unión Europea se estaban llevando a cabo en los estados miembros.
La primera actuación que llevamos a cabo fue la presentación de un proyecto al Leader. Fue aprobado junto a otros siete en toda Castilla y León. La iniciativa comunitaria despertó grandes ilusiones y expectativas porque ingenuamente pudimos pensar que por si misma se resolverían los problemas del medio rural, algo que no sucedió, ya que es necesario que se apliquen políticas capaces de dotar de instrumentos necesarios para esta finalidad y que el medio rural sea tomado en serio.
Durante este periodo hemos cumplido un papel importante y fundamental, aunque no hemos podido hacer frente a todos los problemas de un territorio, como es el nuestro, que se encuentra muy envejecido y pierde puestos de trabajo y población continuamente. Por ello, sería ilusorio pensar que con el apenas uno por ciento de los fondos que se destinan a la Política Agraria Comunitaria en la zona podamos modificar sustancialmente esta inclinación, a pesar de que con estos programas hemos sido capaces de generar empleo.
Otro momento de gran importancia para nuestra entidad se produjo a finales de 1993, cuando el Colectivo Tierra de Campos se incorporó a la organización no gubernamental Colectivos de Acción Solidaria. A través de este ente, y con cargo a la asignación del IRPF ( casilla de la declaración de la renta ‘otros fines de interés social') hemos podido trabajar en un ámbito más amplio a nivel de Castilla y León, fundamentalmente en Tierra de Campos, pero también en otros lugares.
Unos trabajos que han tenido como beneficiarios a la población rural desfavorecida, centrada fundamentalmente en mujeres, infancia y juventud y personas mayores, con una media de beneficiarios al año de 2.000 personas. Sin duda, esta labor ha ayudado a tener una conciencia social mayor y un conocimiento más profundo de las dificultades.
En 1995 tiene lugar otro momento clave en la entidad. Fue cuando logramos ser reconocidos como ‘Centro Europeo de Información Rural de Castilla y León'. Fuimos el primer espacio de este tipo que se puso en marcha en todo el país, junto al de Aragón y Navarra.
Esta función supuso una relación más intensa con otros agentes e instituciones de otros países europeos y la participación en proyectos conjuntos, que permitieron el intercambio de experiencias entre las poblaciones de los distintos lugares participantes. Me gustaría señalar la participación en proyectos comunitarios como Interreg IIC y IIIB, algo que supuso que nuestro territorio se conociera en países como Francia, Inglaterra o Portugal.
Finalmente, el último punto a señalar fue la puesta en marcha del periódico comarcal La mar de campos, en 2007. Una herramienta de comunicación que ha supuesto una inyección de autoestima para la población de nuestra comarca, acostumbrada a la una marginación permanente por parte de los medios en general. Así pues, esta herramienta ha ayudado a que se sientan protagonistas y valorados.
A lo largo de estos 25 años del Colectivo Tierra de Campos ha habido luces y sombras, pero siempre hemos sido capaces de seguir hacia delante. Por ello, quiero dar las gracias a las personas que han participado en la dirección de esta asociación y muy especialmente al equipo técnico, ya que sin su disposición, buen ánimo y espíritu de sacrificio no hubiera sido posible el mantenimiento de esta entidad, a causa de las dificultades financieras.





