
Han leído los contratos de los ganaderos de vacuno de leche. Han analizado al detalle cada una de las cantidades pagadas por Lactalis, su proveedor, y ahora sacan sus conclusiones. Unión de Uniones ha mandado un comunicado en el que critican duramente los procedimientos que, a su juicio, está llevando a cabo la multinacional gala.
Según su escrito, los contratos firmados no están acordados sino que más bien se trata de una “imposición pura de la empresa compradora, ya que de no aceptar sus condiciones, el día 1 de agosto dejaría de recoger la leche”. Además destacan la bajada en los precios finales por litro de leche producido, que en Galicia ya están de por sí entre las cantidades más bajas de todo el país, a lo que se suma la reducción en la producción que ha dado lugar a que el litro de leche cueste 0,26 €, un céntimo por debajo de lo acordado.
El acuerdo lácteo de septiembre, un «teatrillo»
Además de dicho aviso, desde la organización creen que desde Lactalis se está vulnerando la cláusula que impide revelar las condiciones contractuales, algo que se dejó terminantemente prohibido en el acuerdo lácteo del pasado septiembre: “Ese acuerdo es papel mojado, todo fue un teatrillo para desmovilizar al sector gallego. Lo impone la multinacional francesa LACTALIS, sin que la administración intervenga para defender la parte más débil del sector en esta comunidad” destacan.
Por ello reclaman que la administración autonómica actúa de forma inmediata para evitar lo que han denominado “ataque contra la libertad del ganadero” en su defensa y organización, así como una “amenaza” hacia los productores, en el caso de no cumplir estos requisitos.





