
El fin de la moratoria a las macrogranjas porcinas en Castilla-La Mancha despierta preocupación y protestas entre los vecinos de la región. Stop Ganadería Industrial C-LM convoca una manifestación el 2 de enero en Toledo para frenar la reactivación de licencias y denunciar el impacto ambiental y social de estos proyectos.
El fin de la moratoria porcina: una nueva amenaza para el mundo rural
La moratoria a las macrogranjas porcinas, vigente desde 2022, culmina el 31 de diciembre de 2024. A partir de esta fecha, la Junta de Castilla-La Mancha podrá nuevamente autorizar tanto nuevos proyectos como ampliaciones de las instalaciones existentes, incluyendo aquellos que estaban pendientes de tramitación. Ante esta situación, Stop Ganadería Industrial C-LM, que aglutina a más de 30 movimientos vecinales, ha convocado una concentración el 2 de enero de 2025 frente al Palacio de Fuensalida en Toledo, sede del Gobierno regional.
La organización denuncia que las macrogranjas afectan gravemente al medio rural, generando malos olores, contaminación de aguas y suelos con exceso de nitratos y perjudicando la calidad de vida de los habitantes. Según sus portavoces, lejos de crear empleo o fijar población, estas instalaciones provocan el deterioro de los recursos naturales y fomentan el despoblamiento.

Biogás y macrogranjas: un binomio polémico
El crecimiento de las macroplantas de biogás-biometano está intrínsecamente ligado a las macrogranjas, ya que estas últimas generan los purines necesarios para alimentar dichas plantas. En Castilla-La Mancha, se proyecta la construcción de hasta 280 plantas de biogás, lo que, según los colectivos vecinales, generará un «efecto llamada» para la instalación de más macrogranjas en la región.
Ejemplos como la planta de Lluxent, en la Comunidad Valenciana, refuerzan las inquietudes de los vecinos. Aunque fue premiada como la mejor planta de biogás, los habitantes denuncian olores insoportables, incidentes recurrentes y riesgos ambientales. Este modelo, según Stop Ganadería Industrial, representa una solución superficial que no resuelve los problemas fundamentales derivados de la ganadería industrial.
Crecimiento sin restricciones: el modelo catalán
En una reunión celebrada en octubre, la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha expresó que la región tiene aún «mucho margen de crecimiento» en el ámbito de la ganadería industrial, mencionando a Cataluña y Aragón como referencias. Este planteamiento resulta alarmante para los colectivos vecinales, quienes recuerdan que el 45% de los municipios catalanes están declarados vulnerables por contaminación de nitratos de origen agrícola.
La falta de limitaciones al crecimiento del sector en Castilla-La Mancha despierta temores de replicar estos problemas, agravando la crisis ambiental y social en la región.
Oposición vecinal: casos de éxito y nuevos retos
A pesar de las intenciones del Gobierno regional, la oposición vecinal ha logrado frenar varios proyectos de plantas de biogás y macrogranjas en localidades como Almansa, Fuentealbilla, Albacete, Quintanar de la Orden y Caudete, entre otras. Sin embargo, la movilización continúa siendo crucial ante la proliferación de nuevos proyectos.
Según Inma Lozano, portavoz de Stop Ganadería Industrial C-LM, las políticas actuales están condenando a los pueblos a la despoblación y a un futuro ambiental incierto. «Primero crearon el problema de la ganadería industrial y ahora nos venden el biogás como una solución milagrosa. Pero los milagros no existen, y nosotros seguiremos pagando las consecuencias», afirmó.
¿Quiénes son Stop Ganadería Industrial C-LM?
Creada en 2017, esta agrupación reúne a más de 30 movimientos vecinales de las cinco provincias de Castilla-La Mancha. Su objetivo es luchar contra los proyectos perjudiciales de ganadería industrial y promover un modelo sostenible que respete los recursos naturales, la salud pública y el bienestar de los habitantes.
Stop Ganadería Industrial C-LM defiende una ganadería compatible con el medio ambiente y el desarrollo rural, en contraposición a las grandes explotaciones industriales que, según denuncian, priorizan beneficios económicos sobre la calidad de vida y los recursos de las comunidades.
Protesta en Toledo: una llamada a la acción
La concentración del 2 de enero de 2025 frente al Palacio de Fuensalida busca visibilizar el rechazo a las políticas que favorecen la instalación de macrogranjas y macroplantas de biogás en Castilla-La Mancha. La organización invita a todos los afectados y simpatizantes a unirse a la movilización para exigir un futuro más sostenible para el mundo rural.





