
La organización agraria ARAG-ASAJA ha denunciado un alarmante aumento de robos en explotaciones agrícolas de la zona de Calahorra y la ribera del río Ebro, que limita con Navarra. Estos robos, que suelen intensificarse en esta época del año, han alcanzado niveles preocupantes debido a la impunidad de los ladrones ante la falta de vigilancia y efectivos de las fuerzas de Seguridad del Estado.
Robos Alarmantes en Explotaciones Agrícolas
En las últimas semanas, se han reportado numerosos incidentes en los que los ladrones han arrasado explotaciones de frutales, llevándose grandes cantidades de productos y causando importantes pérdidas económicas a los agricultores. Un caso reciente que destaca es el robo de más de 800 kilos de melocotones en una explotación de Calahorra. Este no es un caso aislado, ya que también se han registrado robos en otras explotaciones de frutas de temporada, como la nectarina.
ARAG-ASAJA Solicita Mayor Vigilancia
Ante esta situación, ARAG-ASAJA ha decidido trasladar de nuevo a la delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arráiz, la urgente necesidad de incrementar la vigilancia en las explotaciones agrícolas. La organización agraria propone una mayor dotación de efectivos de la Guardia Civil para proteger las fincas. Según los agricultores, el campo, al no tener puertas, se convierte en un blanco fácil para los ladrones, quienes aprovechan la ausencia de los propietarios durante la noche para cometer los robos.
Impacto Económico de los Robos
El impacto económico de estos robos es significativo. En el caso del robo de 800 kilos de melocotones, las pérdidas se estiman en varios miles de euros, considerando no solo el valor del producto robado, sino también el daño a la infraestructura y la inversión en tiempo y recursos. Estos robos afectan directamente la economía local y la sostenibilidad de las explotaciones familiares, que dependen de la venta de sus productos para subsistir.
Reuniones Periódicas para Mejorar la Seguridad
ARAG-ASAJA también ha solicitado la reanudación de las reuniones periódicas con carácter trimestral para mejorar la seguridad en las explotaciones agrarias y ganaderas. Estas reuniones, que se habían llevado a cabo en el pasado, permiten a los agricultores y a las fuerzas de seguridad coordinar esfuerzos y desarrollar estrategias efectivas para prevenir los robos.
Reunión con la Alcaldesa de Calahorra
Además de las gestiones con la Delegación del Gobierno, los agricultores de la zona de Calahorra han organizado una reunión con la alcaldesa de la localidad, Mónica Arceiz. El objetivo de esta reunión es trasladarle la problemática que están atravesando y buscar alternativas para evitar los robos. Los agricultores esperan que la alcaldesa pueda ayudar a implementar medidas adicionales de seguridad y promover iniciativas que fortalezcan la protección de las explotaciones agrícolas.
Datos y Cifras de los Robos
Para ilustrar la magnitud del problema, ARAG-ASAJA ha proporcionado cifras concretas sobre los robos recientes. Según la organización, en el último mes se han registrado más de 15 incidentes en la zona de Calahorra y la ribera del Ebro. Estos robos han involucrado una variedad de productos agrícolas, incluyendo melocotones, nectarinas y otros frutos de temporada. Las pérdidas económicas estimadas superan los 50,000 euros, una cifra que sigue aumentando a medida que se reportan nuevos casos.
La Impunidad de los Ladrones
La falta de vigilancia efectiva ha creado un ambiente de impunidad para los ladrones. Los agricultores denuncian que, aunque en algunos casos se han identificado a los culpables, la falta de recursos y la burocracia dificultan la aplicación de sanciones. Esta situación no solo afecta a los agricultores económicamente, sino que también genera un clima de inseguridad y desconfianza en la comunidad rural.
ARAG-ASAJA hace un llamado a las autoridades para que tomen medidas inmediatas. La organización insiste en que es necesario reforzar la presencia de la Guardia Civil en las zonas rurales y mejorar la coordinación entre los agricultores y las fuerzas de seguridad. Asimismo, proponen la instalación de cámaras de vigilancia y la implementación de patrullas nocturnas para disuadir a los ladrones.
El aumento de los robos en las explotaciones agrícolas de Calahorra y la ribera del Ebro es un problema grave que requiere una respuesta inmediata y coordinada. La situación actual no solo pone en riesgo la viabilidad económica de las explotaciones familiares, sino que también afecta la seguridad y el bienestar de las comunidades rurales. ARAG-ASAJA continuará trabajando para garantizar que se tomen las medidas necesarias para proteger a los agricultores y sus propiedades.













