Un proyecto pionero que equilibra biodiversidad y explotaciones agrícolas

GREFA y sus quince Años de Control Biológico del Topillo Campesino en Castilla y León

topillos

El Grupo para la Rehabilitación de la Fauna y su Hábitat (GREFA) conmemora quince años de trabajo continuo en el control biológico del topillo campesino en Castilla y León. Desde 2009, esta iniciativa ha promovido el uso de aves rapaces como depredadores naturales para mitigar los efectos de la sobrepoblación del topillo, evitando así daños considerables en los cultivos de la región.

El proyecto, apoyado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), se ha convertido en un referente en la gestión integrada de plagas agrícolas en España. A lo largo de estos quince años, GREFA ha implementado estrategias innovadoras para potenciar el papel de los depredadores naturales, reduciendo la dependencia de métodos químicos y promoviendo la sostenibilidad agroambiental.Foto 3 scaled

Desde su inicio, este esfuerzo ha girado en torno al aprovechamiento de los servicios ecosistémicos que ofrecen aves rapaces como cernícalos, lechuzas y mochuelos. Estas especies, depredadores naturales del topillo campesino, han sido promovidas mediante la instalación de cajas nido y refugios en puntos estratégicos de Castilla y León. Actualmente, el proyecto cuenta con más de un millar de cajas nido distribuidas en diez zonas de actuación en la comunidad autónoma.

El topillo campesino es un roedor con un enorme potencial reproductivo, capaz de alcanzar densidades poblacionales extremadamente altas en poco tiempo. Sus efectos en la agricultura pueden ser devastadores, afectando cultivos plurianuales como la alfalfa y plantaciones leñosas como frutales y viñedos. El control biológico mediante aves rapaces ha demostrado ser una alternativa eficaz y sostenible frente al uso de rodenticidas, que pueden tener impactos negativos en la biodiversidad y en la cadena trófica.

Resultados clave de GREFA entre 2022 y 2024

Durante los últimos dos años, el proyecto ha experimentado un notable avance. En 2024, la ocupación promedio de las cajas nido alcanzó el 71,8%, evidenciando una mayor adopción por parte de las rapaces. En zonas como Escobar de Campos (León), la lechuza común se estableció como la especie más predominante en los nidales, superando incluso al cernícalo vulgar.

Entre 2022 y 2023, el proyecto se expandió a nuevas zonas de estudio en la provincia de León, aumentando la conectividad ecológica y el área de influencia de la iniciativa. Los altos índices de ocupación de las cajas nido en estas nuevas áreas confirmaron el éxito del método. Además, se implementó el uso de dispositivos GPS en aves marcadas y el análisis de egagrópilas para obtener datos sobre la dinámica depredador-presa, permitiendo una gestión adaptativa más eficiente.grefa

Desde su creación, este programa ha convertido extensas superficies agrícolas en refugios para la biodiversidad. En estos quince años, GREFA ha promovido la coexistencia entre la producción agrícola y la conservación de especies protegidas. En una superficie aproximada de 10.000 hectáreas, la instalación de cajas nido ha generado una dinámica favorable para las rapaces, consolidando su papel como aliados naturales en el control de plagas.

La ONG también ha apostado por la sensibilización de agricultores y comunidades locales. A través de jornadas formativas y encuentros divulgativos, GREFA ha promovido la adopción de prácticas agrícolas compatibles con la biodiversidad. El objetivo es equilibrar productividad y sostenibilidad, reduciendo la dependencia de pesticidas y fomentando un manejo ecológico del territorio.

El control biológico del topillo campesino se ha integrado en estrategias de gestión más amplias, como la «Estrategia de Gestión Integrada del Topillo Campesino (GESINTTOP)». Esta iniciativa, coordinada por el Instituto Tecnológico Agrario de la Junta de Castilla y León (ITACyL), cuenta con la colaboración de GREFA, así como de las Diputaciones de Palencia y Valladolid y las Universidades de Valladolid y Salamanca.

Como parte de GESINTTOP, GREFA ha llevado a cabo estudios sobre la alimentación y el movimiento de las rapaces, censos de avifauna y el seguimiento de 700 cajas nido en Palencia y Valladolid. En 2024, estas cajas registraron una ocupación del 89%, coincidiendo con un repunte poblacional del topillo. En los últimos cuatro años, el proyecto ha documentado el nacimiento de 5.183 pollos de cernícalo y 1.730 de lechuza en los nidales. Además, 25 cernícalos han sido marcados con emisores para estudiar sus áreas de campeo y su interacción con la población de topillos.Foto 1

Fernando Garcés, secretario general de GREFA, subraya que «aunque los resultados son alentadores, el control biológico debe complementarse con estrategias adicionales, como la diversificación del paisaje agrícola y el diseño de prácticas agroambientales integradas». En este sentido, GREFA aboga por consolidar un modelo de gestión agrícola que garantice tanto la conservación de la biodiversidad como la viabilidad económica de las explotaciones.

La ONG agradece el apoyo de MITECO y de todas las instituciones y personas implicadas en este esfuerzo. Asimismo, hace un llamamiento a seguir trabajando en la expansión de este enfoque sostenible, garantizando el equilibrio ecológico de los ecosistemas agrícolas y reforzando el papel de las rapaces como aliadas clave en la gestión natural de plagas.

 



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