
La Alianza UPA-COAG reclama al Ministerio de Agricultura y a la Junta de Castilla y León que los coeficientes de admisibilidad de pastos (CAP) de esta comunidad autónoma se incrementen ya que presenta deficiencias severas en su aplicación.
La puesta en marcha del coeficiente de admisibilidad de pastos (CAP) tendrá para el sector ganadero consecuencias demoledoras, puesto que reduce de forma brutal el terreno considerado como pastable a efectos de la percepción de pagos compensatorios PAC, eliminando gran parte de la superficie de pastos tradicionales de esta región, incluso en provincias como Salamanca y Ávila no se han hecho las correspondientes valoraciones cuando ya se han entregado las solicitudes PAC de este año, y por lo tanto los ganaderos no saben aún cómo quedarán sus expedientes.
Desde UPA – COAG se califica de «inconcebible» que el Ministerio de Agricultura haya aceptado que para Bruselas un pasto es un prado verde, puesto que esta simpleza distorsiona la realidad de que en Castilla y León, y en España en muchos casos las vacas comen en pendientes en la montaña y pastan bajo los árboles. Por tanto se cae en un error de concepto al considerar que el monte mediterráneo es un terreno forestal y no un terreno ganadero.
Ante esta situación, esta organización agraria exige que se realice un incremento de todos los coeficientes calculados previo al redondeo, sumando al menos 20 puntos al resultado obtenido, teniendo en cuenta que los pastos arbustivos y arbolados mediterráneos en mayor o menor medida permiten el aprovechamiento mediante pastoreo de toda la superficie.










