
Unió de Pagesos reclama al Gobierno catalán celeridad para que se pueda aplicar pronto el nuevo Decreto de fertilización y gestión de deyecciones ganaderas, que debe ser coherente con las demandas de los agricultores y ganaderos. El sindicato recuerda que el decreto ya lleva más de tres años de retraso y que hay que actualizarlo con urgencia para poner fin a la situación de inseguridad jurídica de los ganaderos que presentan proyectos para mejorar sus explotaciones.
La organización agraria está de acuerdo en revisar de forma consensuada con el sector los criterios actuales para la ampliación y la instalación de nuevas granjas en las zonas de alta densidad ganadera en el nuevo decreto, pero no en la aplicación unilateral por parte de la administración de medidas que no prevé la normativa vigente en tanto no se aprueba el decreto.
En el balance del sector de 2016, en cuanto a los precios, aunque el medio de Mercolleida ha sido el mismo que el del año anterior, 1,13 euros por kilo vivo, el valor más bajo de los últimos cinco años, el sindicato valora de forma positiva el balance del sector gracias a la disminución del coste de producción, que ha permitido cerrar el año con ganancias para los ganaderos.
Según datos de SIP Consultors, el coste de producción durante el primer semestre de 2016 ha sido de 1,03 euros / kg de cerdo de 108 kg de peso vivo, que contrasta con los 1,09 euros / kg para un cerdo de 107 kg de peso vivo del año anterior. Si se confirma este coste de producción para el 2016, los ganaderos catalanes habrían obtenido un margen de 0,05 euros por kilo de animal vivo.
La disminución en el costo de producción se debe a la alimentación y la mejora de eficiencia. Según el Departamento de Agricultura, en 2015 el costo de alimentación en ciclo cerrado fue de 70,30 euros / unidad, mientras que en 2016 se situó en 66,31 euros / unidad. Hay que recordar que la alimentación supone el 70% del coste de una explotación porcina.
Paralelamente, durante el 2016 se ha consolidado el incremento de las exportaciones porcinas europeas, especialmente en China, debido a la reestructuración del sector de ese país, y la previsión es que se mantengan durante el 2017. En 2015 se exportaron productos porcinos por un valor de 4.000 millones de euros, y las cifras definitivas para 2016 podrían ser de 4.500 millones de euros, un 10% de las exportaciones del sector agroalimentario total.
Por otro lado, el sindicato considera que la adecuación a los requisitos del Decreto de ordenación ganadera, que implica la instalación de vallas en las explotaciones porcinas con el objetivo de aumentar las medidas de bioseguridad, es un ejemplo de la esfuerzo económico y técnico de los productores para mantener estas cifras.










