
El año pasado, aseguran desde AHDB, se vivió uno de los períodos más prolongados de precios bajos en la leche desde la crisis que estalló en la campaña estralló en 2007/08 sin embargo, el mercado se ha mantenido obstinadamente sobre-suministrado.
Desde la citada entidad se afirma que es necesaria una recuperación de los precios a niveles sostenibles para toda la cadena de suministro, pero, para que esto suceda, y con rapidez, es necesaria la combinación de tres eventos principales: una reducción en la producción de leche, la venta de los excedentes existentes y el aumento de demanda de productos lácteos.
La producción de leche en las principales regiones productoras (UE, Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos y Argentina) ha crecido en torno al 2% anual en los últimos cinco años, lo que supone un aumento de alrededor de 5.000 millones de litros más de leche cada año. Hasta la primera parte de 2014, la demanda de productos lácteos en países como China y Rusia era capaz de absorber la mayor parte del aumento de la producción.
La desaparición del mercado ruso en el verano de 2014, junto con la acumulación de existencias en China llevo a que este país redujeses sus importaciones, ambas circunstancias provocaron que la demanda disminuyese de improviso. Las importaciones de China y Rusia, en los 10 primeros de 2015 se redujeron en alrededor del 50% en comparación con el mismo periodo de 2014. Esto representa un poco menos de 400.000 toneladas de productos, o el equivalente a más de 3,5 millones de litros de leche.
Este desequilibrio en el mercado provocó una caída de los precios en un 6% a través de 2015. La producción de leche, sin embargo, siguió aumentando, impulsado principalmente por el crecimiento en la UE como consecuencia de la eliminación de las cuotas en abril 2015.
Con una gran parte de la demanda de importaciones reducida por China y Rusia, el exceso de leche ha terminado como existencias acumuladas. Los «stocks» de leche en polvo descremada (SMP) y queso de la UE se encuengran en estos momentos en los niveles más altos en al menos cinco años, mientras que en Estados Unidos las reservas comerciales de leche en polvo alcanzaron un récord en el verano de 2015. De acuerdo con el Dairy Export Council de Estados Unidos, hay aproximadamente 400.000 toneladas de leche en polvo en los inventarios a diciembre de 2015. Esta cantidad representa casi el 20% de las importaciones anuales de leche en polvo.
El impacto neto de la evolución de la producción, la acumulación de existencias y la reducción de importaciones es que, mientras algunas áreas están empezando a mostrar una desaceleración en la producción, el mercado sigue estando «cargado» con demasiada leche.
Las previsiones para 2016 indican un crecimiento en los Estados Unidos y en la Unión Europea de la producción de leche aunque se espera que la UE lo hará a un ritmo más lento, mientras que se espera que en Nueva Zelanda la producción puede caer entre el 3% y el 6% como consecuencia del impacto de El Niño en las condiciones de pastoreo.
La producción en la UE durante 2016 dependerá en gran medida del pico productivo de la primavera y la calidad de los pasos, con la mayor parte de la retracción de la oferta de leche no se espera que se produzcan hasta la segunda mitad del año.
Aunque se espera que la demanda de productos lácteos para seguir creciendo a nivel mundial, principalmente en los países en desarrollo, los niveles de existencias tendrán que volver a niveles más normales antes de que se aprecie una recuperación sostenible de los precios, concluyen desde AHDB










