
Con una patata que ha alcanzado la producción más alta de los últimos años y una remolacha con rendimientos a la baja van a cerrar el año los cultivos de cosecha en otoño en Francia según se desprende del último informe publicado por el Ministerio de Agricultura del país vecino.
Remolacha
En el análisis de los datos ofrecidos para la remolacha destaca una fuerte caída de los rendimientos en azúcar de esta raíz. Alrededor del 80% de las superficies dedicadas a la misma ya han sido arrancadas por los agricultores franceses, beneficiándose de un tiempo más suave en noviembre.
Sin embargo las producciones se han visto claramente penalizadas por el bajo contenido de azúcar, los rendimientos se han revisado, por parte de la Administración francesa hasta situarlos en las 78,7 T/ha, frente a la cifra anterior de 82,0 T/ha. Ese promedio supondría, en comparación con 2023, una disminución de casi el 6%.
A pesar de un estado vegetativo y un peso de las raíces satisfactorios, la falta de sol, el mal tiempo y el aumento de la presión fúngica han impedido a las raíces «llenarse» de azúcar.
Todo esta evolución hace que la producción de azúcar en Francia, en la campaña actualmente en curso, se situé en los 32,4 Mt, en línea con la media de los cinco años anteriores y un aumento interanual del 2,2% debido a un incremento del 8% de la superficie cultivada que ha pasado de las 381.000 hectáreas a las actuales 412.000

Patata
Desde el Ministerio de Agricultura de Francia, en este documento sobre la situación de las cosechas de otoño en 2023, se destaca la buena evolución que ha vivido la de patatas de consumo y de semi-estación que han llegado a alcanzar valores que no se veían desde hace treinta años para alcanzar los 7,7 millones de toneladas. Si el incremento se sitúa en el 15% en relación a la recogida de 2023 llega hasta el 18 si se hace la comparativa con la media alcanzada entre 2019 y 2023.
La explicación evidente de esta situación pasa por el incremento del 16% de la superficie dedicada a este tubérculo que ha crecido desde las 154.000 hectáreas a las actuales 179.000, en respuesta al dinamismo de la demanda de las industrias de transformación.

Maíz grano
La cosecha de maíz en grano se ha revisado ligeramente al alza, hasta alcanzar los 15,0 Mt (incluidas las semillas).
Esto supone un 12,7% por encima de la media 2019-2023. Sería un 15,5% superior a la del año pasado, impulsada por un fuerte aumento impulsado por un fuerte aumento de la superficie (excluido el maíz de siembra) que llega a los 1,6 millones de hectáreas desde los 1,3 contabilizados en 2023, a pesar de los menores rendimientos (-5,5%) que han caído a las 9,3 toneladas frente a las 9,8 previas.
La cosecha de maíz forrajero (17,0 Mt) se prevé inferior en 0,4 Mt a la del año pasado, debido a los menores rendimientos que caen a las 13,3 toneladas desde las 13,8 que se recogieron en 2023.
Girasol
La producción de girasol se revisa de nuevo a la baja, hasta 1,5 Mt, un 12% por debajo de la media de los cinco años anteriores y un 26% por debajo de la cosecha excepcional de 20 Mt.
Las enfermedades fúngicas y la imposibilidad de cosechar algunas parcelas han afectado al rendimiento, estimado en 2.030 kilos por hectárea frente a una media de 2.300 entre 2019 y 2023. La superficie plantada, en 2024, 755.000 hectáreas está en línea con la media quinquenal, pero un 8% inferior al de 2023 cuando se alcanzaron las 822.000











