
Entre 800 y 1000 millones estima Feragua, la Federación de Regantes de Andalucía, que será el volumen de las pérdidas del regadío en el Guadalquivir con el nivel de restricciones que ha planteado la Confederación para la próxima campaña, superior al 80%. Unas dotaciones de solo 1.000 m3/ha significarán caídas de producción que oscilarán entre el 50 y el 100%, según los tipos de cultivos.
El problema además es que llueve sobre mojado. O en este caso, habría que decir justamente lo contrario. Que no llueve después de varios años secos, en los que venimos de dotaciones por debajo de la normalidad. En especial, en la última campaña, donde las restricciones fueron del cincuenta por ciento. La estimación que Feragua ha realizado de las pérdidas económicas de la pasada campaña se eleva a más de 160 millones.
Estas pérdidas obedecen a una disminución de la producción que osciló entre el 50% del arroz hasta el 5% de la fruta de hueso: 20% del maíz, 10% de los cítricos; 20% del almendro; 10% de patatas; 15% de girasol; 15% de cereales de invierno; 15% de algodón; 25% de tomate; 35% de remolacha y 25% de olivar.










