
En los últimos años ha habido un repunte de profesionalización del sector apícola en la provincia de Valladolid. Así, se han incorporado una nueva remesa de apicultores que han hecho de lo que tradicionalmente era una afición una autentica profesión. Y evidentemente esta circunstancia está dando sus frutos. Es por esto que la Asociación Vallisoletana de Apicultores (AVA) creó el Mielolid el año pasado.
Un certamen que nació con la premisa de que sean los propios apicultores los que decidan cuales son las mieles excepcionales entre las mejores. En esta ocasión la cata la coordinó Ana Pascual, cofundadora y coordinadora de Mieladictos. Siendo el resto de integrantes Jorge Caceres profesor de química analítica en la Complutense, experto en miel y su adulteración, Miguel Gonzalez-Velez experto catador y Apicultor y Manuel Barquín posiblemente el apicultor más respetado en España por su experiencia y profesionalidad.
MIELES DE LA PENÍNSULA
Mielolid cuenta con dos categorías, en la primera que hace referencia a las Mejores mieles de la península permite que pueden participar los socios de AVA que tienen colmenares fuera de esta provincia. Ya que o bien mueven sus colmenas de unos asentamientos a otros. O porque viven en Valladolid y tienen los colmenares en sus provincias de origen.
El máximo galardón, premio de platino, ha sido para Pecorea con su miel de Brezo, de Adrián Domínguez, que es una miel procedente de la comarca de Cervera de Pisuerga en Palencia, que obtuvo una calificación muy alta de 90.47 puntos.
El oro recayó en las mieles Valle Alto (brezo de primavera) y La Cueza (roble de verano) ambas del apicultor FernaNdo Herrero, apicultor aficionado que comparte las colmenas con sus hijos a los que ha transmitido su amor por la apicultura. Aposentan los colmenares en la comarca de Valderaduey en León.
La plata se la ha llevado Eladio Santín con dos mieles una de Brezo y otra de bosque. Son mieles que proceden del bierzo alto, León.
Y por último el bronce que se ha repartido entre Fran Gozalez y su marca Mielegante con una miel de castaño con un 93% de pureza procedente de Zamora y Dani Buena con su Miel de Paramos del Alcor de Ampudia, Palencia, que es una miel multifloral con notable presencia de lavanda.
MEJORES MIELES DE VALLADOLID
Esta categoría es la fuerte del concurso y en ella es dónde más muestras se presentaron.
El Platino se lo han llevado Mielegante y Pecorea. La miel mejor valorada de todo el concurso ha sido la de Mielagante Lavanda, que ha recibido un 91,03 de puntuación. Es una miel particular y muy especial porque es una miel de lavanda pura, elaborada en Torrelobatón. Por otra parte también ha obtenido dicho reconocimiento la miel de Pecorea, en este caso una mil flores crema, que ha llamado la atención del jurado por su cremado excelente y por los matices y aromas.
El oro se ha repartido entre 79, de los hermanos Samuel y Oscar Gato. que con esta miel de lavanda no hacen sino afianzarse en lo más alto de las mieles al máximo nivel. Con su explotación en el epicentro de los cultivos de lavanda, Tiedra. Han cogido un muy buen método para desarrollar estas mieles tan famosas de Valladolid. El veterano apicultor Mario Domínguez y su reconocida marca El Pedregal de San Pedro Latarce se ha llevado el segundo oro con su miel de lavanda cruda, siendo la decana de las mieles artesanas en la provincia. Y el tercer Oro ha recaído en otra miel de lavanda, en este caso en El Tio Melitón con una miel de lavanda silvestre de la comarca de Peñafiel. Pertenece al apicultor aficionado Benito Gozalo de Langayo.
Los premios de Plata han sido para Eladio Santín con una miel de acacia de Laguna de Duero. Al apicultor más joven de la provincia, Álvaro Posadas de 18 años, con una miel de Primavera de Sardón de Duero. Y para Luis Rey Mambrilla de Villaco con una miel de lavanda Silvestre del Valle Esgueva.
Los Bronces han sido para Alberto Sanz con su miel del Colmenar de Virgilio de Pedrajas de San Esteban, también para El Tío Melitón con una multifloral del Valle del Valcorba, Aldealbar y Noe Marcos con una miel de primavera de Cogeces del Monte.
Y por último ha habido una mención especial para una miel muy sorprendente para el jurado que es una miel de Villabaruz de Campos del veterano apicultor Jesús Ruiz. Una miel casi transparente que no se sujeta en la cuchara, néctar puro con unos matices florales “indescriptibles” a decir del jurado.
La percepción del certamen ha sido muy positiva entre los apicultores provinciales, pues no sólo se ha asentado un concurso innovador sino que el sector provincial en su conjunto está notando una cada vez mejor recepción de la miel artesana en los consumidores. Por ello la miel estará presente, como no en el Mercado Navideño de Alimentos de Valladolid que se celebrará los próximos días con el respaldo de la Diputación de Valladolid.










