
La provincia de León ha vivido dos semanas de lluvias intensas que han llevado a acumular más de 50 litros por metro cuadrado en algunas áreas agrícolas, obligando a parar todas las labores agronómicas. Esta situación ha generado preocupaciones entre los agricultores, especialmente debido a las repercusiones que podría tener en las futuras cosechas y el cumplimiento de las normativas de la nueva PAC.
¿Qué ha causado la intensidad de las lluvias en León?
El terreno que se cultiva en León ha experimentado una cantidad de lluvia especialmente excesiva para esta época del año. Esta precipitación ha paralizado temporalmente la mayoría de las actividades agrícolas, y actualmente no hay una previsión exacta de cuándo podrán reanudarse.
La interrupción de la cosecha de maíz y remolacha apenas a pocos días de haber iniciado es notable. La recolección de patatas ya estaba en su
etapa final cuando las lluvias obligaron a detenerla. Cultivos como alubias y girasol también se vieron afectados, y a día de hoy, aquellos que aún permanecen en el campo, se consideran prácticamente perdidos.
Consecuencias y preocupaciones de ASAJA
ASAJA, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores, ha mostrado su preocupación especialmente por las siembras de cereal y otros cultivos herbáceos de invierno. En tierras de secano, donde la superficie sembrada apenas alcanza el 20% de lo previsto para final de campaña, esta situación es alarmante.
La comarca de Los Oteros, que representa el 30% de los cultivos herbáceos de secano de la provincia de León, ya presentaba retrasos en las labores agrícolas. Esta situación apunta a que habrá una reducción significativa en el cultivo de cereales, particularmente trigo.
Una de las preocupaciones más grandes de ASAJA es cómo estas condiciones adversas afectarán el cumplimiento de las normas de la nueva PAC, en especial en lo relacionado con la condicionalidad y los eco regímenes. Esto incluye dificultades para cumplir porcentajes máximos de barbecho y para realizar la rotación y diversificación de cultivos exigida.
El lado positivo: Aportaciones y pastos
A pesar de los desafíos que presentan las lluvias intensas, hay aspectos positivos que se derivan de esta situación. Los montes y las rastrojeras cuentan con una abundancia de pastos, beneficiando a la ganadería local. Además, los pantanos de los ríos regulados ya están recibiendo generosas aportaciones, lo que proporciona una cierta tranquilidad de cara a la nueva campaña de riego que se iniciará en abril de 2024.










