
Los ganaderos franceses, al igual que buena parte de los comunitarios, están realizando un fuerte esfuerzo para tratar de minimizar la cuantía de la «supertasa» que pueden tener que pagar como consecuencia de la superación del final de las cuotas lácteas el 1 de abril de 2015, a lo que se suma la continuada baja de los precios que perciben por sus producciones.
Así, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Agricultura, las entregas de leche en enero de 2015 han caído en el país galo un 1,7% en relación al mismo mes de 2014, alcanzando las 2.133.080 toneladas.
A pesar de esa disminución la producción francesa desde abril de 2014 se sitúa ya en las 20.314.910 toneladas, lo que representa un incremento del 4,3% en relación al periodo lácteo anterior el 2013/2014.
Algo similar esta sucediendo en países como Alemania, Holanda o Dinamarca, este último ha rebajado en enero un 2% sus producción con respecto a enero de 2014.










