
En la montaña de León están acostumbrados a convivir con la nieve durante el invierno, pero no a una nevada tan repentina y copiosa como la de este fin de semana y antes de que terminase el mes de octubre. En apenas unas horas, el termómetro se desplomó más de 15 grados y los pueblos de montaña se cubrieron de nieve. En la localidad de Cubillas de Arbás -en el municipio de Villamanín-, los más ancianos aseguran que no recuerdan algo así en pleno otoño. Una nieve que ha sorprendido a muchos ganaderos trashumantes que, habitualmente, aprovechan los ricos pastos de la montaña leonesa desde la primavera hasta finales de noviembre o principios de diciembre y que estos días se han visto obligados a emplear sus tractores a fondo para llevar alimento a su ganado. Uno de esos ganaderos es Arsenio Rodríguez que, junto con su mujer, son propietarios de Ganadería Arbás, “la única ecológica de la provincia de León”, que reconoce que “esto no es normal, se ha adelantado mucho respecto a otros años y nos ha pillado con todo el ganado y mucha cantidad de nieve” y eso “cuesta mucho esfuerzo para darles de comer”. Atiende a Agronews CyL después de 'pelearse' contra el hielo y la nieve con su tractor para llevar hierba a sus 360 cabezas de ganado vacuno.
[[{«fid»:»42918″,»view_mode»:»media_original»,»type»:»media»,»attributes»:{«height»:1600,»width»:1200,»style»:»width: 500px; height: 667px; border-width: 1px; border-style: solid; margin: 5px; float: right;»,»class»:»media-element file-media-original»}}]]Arsenio es uno de los cuatro ganaderos que eligen la montaña de Arbás para pasar el verano´, él 'trastermina' porque no sale de la provincia de León, ya que el invierno lo pasan cerca de León capital, el resto de ganaderos trashuma porque mueven sus ganaderías entre León y Extremadura. Calcula que a sus 360 animales se suman otras tres ganaderías una de alrededor de un centenar, otra de unos 60 y una tercera de 150, aproximadamente. Ganaderos, en cualquier caso, que estos días “lo han pasado mal” para acercar comida en una montaña leonesa teñida de blanco ,en tan solo unas horas. La estampa es, sin duda, preciosa, pero dificulta mucho la tarea de los ganaderos.
Arsenio es hijo de ganaderos de vacuno de leche, pero en plena montaña fue “imposible” continuar con lo que había heredado, por eso cambió para producir carne y trastermina no por gusto, sino porque “porque los ingresos ahora son muy reducidos y la única manera de ser viable es tener mucha cantidad y eso te obliga a trasterminar, para nosotros sería más sencillo habernos quedado en Cubillas de Arbás, pero con esa cantidad es inviable mantenerlo en invierno”.
25 años y el mismo precio para un ternero
Estos días lleva hierba a sus vacas, un alimento que procede de su explotación agrícola de la que obtiene bastante cantidad y eso le permite mantener una parte en León capital y otra dejarla en la montaña para casos como éste, cuando los pastos se ven cubiertos por más de medio metro de nieve. Él tiene 377 hectáreas y su mujer suma otras 241 más de pastos y hierba, que les permiten no tener que “comprar casi nada” de forraje, “salvo en años como el pasado cuando debido a la sequía, no hubo suficiente”.
Ganadería Arbás nació hace aproximadamente 25 años, en este cuarto de siglo, lamenta Arsenio Rodríguez, el precio de los terneros apenas ha variado o, incluso, ha bajado ligeramente, “los márgenes de beneficio son tan cortos que la propia explotación te obliga a tener muchas cabezas”. Cuando él comenzó los terneros se vendían entorno a 100.000 pesetas, pasado este cuarto de siglo “ha perdido mucho poder adquisitivo” porque hoy se pagan alrededor de los 500 o 550 euros. Ése es el precio para los que no son ecológicos y aunque Ganadería Arbás es 100% ecológica, se ve obligado, “por desgracia, a vender en convencional” porque no todos sus terneros tienen salida en el mercado de productos ecológicos. Arsenio suspira y confía en el futuro en poder venderlos todos como lo que son, carne ecológica 100% porque ahí “el margen de beneficio es mayor”.










