
Según los pronósticos actuales de la FAO, la producción mundial de cereales en 2017 se situará en 2 594 millones de toneladas, es decir, 5 millones de toneladas por debajo de la previsión de mayo y 14,1 millones de toneladas (un 0,5 %) menos en términos interanuales. La disminución mensual es consecuencia principalmente del deterioro de las perspectivas sobre la producción de cereales secundarios y, en menor medida, sobre la producción de arroz.
[[{«fid»:»34109″,»view_mode»:»media_original»,»type»:»media»,»attributes»:{«height»:286,»width»:299,»style»:»width: 299px; height: 286px; border-width: 5px; border-style: solid; margin: 5px; float: left;»,»class»:»media-element file-media-original»}}]]En comparación con 2016, gran parte de esta reducción se debe a las expectativas de una contracción del 2,2 % de la producción mundial de trigo hasta los 740 millones de toneladas y un descenso de la producción de cebada y sorgo. Estas disminuciones deberían de contrarrestar con creces el aumento previsto, del 1,4 %, de la producción mundial de maíz, impulsado principalmente por una fuerte recuperación en América del Sur y África austral, y el incremento del 0,7 % de la producción mundial de arroz.
Según las previsiones, la utilización mundial de cereales en 2017/18 ascenderá a un nivel sin precedentes de 2 584 millones de toneladas, esto es, 13 millones de toneladas (un 0,5 %) más que en 2016/17. Dichas previsiones representan una disminución de 11 millones de toneladas respecto de las de mayo, reflejando en gran medida los ajustes a la baja aplicados a las estimaciones históricas relativas al trigo y el maíz como pienso, en particular en relación con China. En términos anuales, se estima que la utilización total de trigo disminuirá en un 0,4 % respecto de 2016/17, mientras que se prevé que la utilización total de cereales secundarios y arroz aumentará en un 0,8 % y un 1,2 %, respectivamente.
El pronóstico de mayo de la FAO relativo a las existencias mundiales de cereales al final de las campañas de 2018 ha aumentado en 14 millones de toneladas y hoy por hoy se ubica en 703 millones de toneladas, es decir, ligeramente por encima del récord de 2017. La mayor parte de la revisión al alza intermensual interesa las reservas de trigo y maíz, debiéndose a China gran parte del ajuste. En general, el incremento anual previsto de las reservas mundiales de cereales refleja unas existencias de trigo más abundantes de lo previsto anteriormente, mientras que los remanentes de cereales secundarios podrían disminuir y es muy probable que los de arroz se mantengan bastante estables.
Las previsiones indican que el comercio mundial de cereales en 2017/18 disminuirá alrededor de 5 millones de toneladas (un 1,2 %) hasta situarse en 391 millones de toneladas, marcando la primera contracción en cuatro años. La reducción se debe en gran medida a las expectativas de una demanda más débil de importaciones de trigo, maíz y sorgo.
Puede consultarse un análisis más detallado de los mercados internacionales en el número de Perspectivas alimentarias de junio. Para consultar un análisis por región/país, véase el número de Perspectivas de cosechas y situación alimentaria de junio.
Cuadros resumidos
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