
La salmantina Asociación de Ganaderos 19 de Abril asegura que sólo la vacunación no es suficiente para frenar la lengua azul sino que se tiene que optar por medidas de vigilancia, rpevención y control de la fauna. Además, reclaman que no sea el ganadero el que tenga que correr con el gasto económico ocasionado por la obligatoriedad de la vacuna si las Administraciones no decidieran asumir el gasto derivado de sus medidas de prevención y control.
La nueva Orden de medidas específicas de protección en relación a la Lengua Azul, publicada el pasado sábado 30 de enero, incluye las comarcas veterinarias de Béjar y Sequeros en la zona restringida frente al serotipo 4. Además, esta última queda incluida en la zona de vacunación obligatoria frente al serotipo 1.
Según la Orden, en la provincia de Salamanca, Sequeros y Béjar deberán vacunar del serotipo 4 el ganado ovino y bovino mayor de 3 meses, siendo Sequeros la que vacune a mayores, del serotipo 1. La vacunación deberá hacerse en 4 campañas anuales consecutivas, finalizando la primera de ellas, antes del 30 de junio y llevarse a cabo por veterinarios oficiales
Desde la Asociación 19 de Abril se afirma que la erradicación de la enfermedad resulta bastante compleja por el tipo de agente causal, el transmisor y los reservorios. No se debe olvidar olvidar que la enfermedad de la Lengua Azul es una enfermedad que afecta en mayor medida al ganado ovino y que en el ganado vacuno infectado transcurre de forma subclínica, sin apenas síntomas. Las manifestaciones clínicas rara vez se dan. El vacuno actúa como reservorio. El control de la enfermedad vacunando exclusivamente la cabaña de vacuno y ovino resultará bastante difícil si se tiene en cuenta que la fauna salvaje actúa, al igual que el ganado bovino, como reservorio.










