El Ayuntamiento valenciano de Sant Jordi mantiene la vigilancia para evitar robos en el campo a pesar de finalizar la campaña de la algarroba

Agronews Castilla y León

9 de enero de 2023

El Ayuntamiento valenciano de Sant Jordi mantendrá de forma permanente los trabajos de vigilancia en sus campos para evitar robos y destrozos. Así lo está haciendo en el comienzo de 2023 a pesar de que la campaña de la algarroba ya finalizó debido a que el equipo de Gobierno quiere que este trabajo preventivo ayude a disuadir a los ladrones.

Iván Sánchez Cifre, alcalde de Sant Jordi, ha asegurado que “para nosotros es prioritaria tanto la seguridad de nuestros vecinos como de los cultivos en los que tradicionalmente se han estado ganando la vida. Aunque la temporada de algarroba ha terminado, seguimos vigilando los campos y realizando nuevas detenciones. Es fundamental que los vecinos y vecinas de Sant Jordi se sientan seguros para seguir creciendo como lo estamos haciendo para evitar el riesgo de despoblación que sufren muchos pueblos de nuestro entorno”.

Cabe recordar que sólo en una semana de octubre, el guardia municipal de Sant Jordi realizó cuatro intervenciones que concluyeron con la detención de varios individuos que estaban robando algarrobas en terrenos agrícolas del término municipal. El trabajador del Ayuntamiento de Sant Jordi realizó este trabajo en colaboración con la Policía de Vinaròs y Càlig, así como con los operativos del Grupo Roca de la Guardia Civil.

Estas detenciones son fruto del intenso trabajo de vigilancia impulsado por el alcalde del pueblo, Iván Sánchez Cifre, y atendiendo a las necesidades trasladadas por agricultores y vecinos del municipio, que estaban viendo mermadas sus fuentes de ingresos, cuando no existen exceso de recursos en los entornos rurales. Esta labor encaminada a garantizar la seguridad en todo el municipio es especialmente importante en plena temporada de recogida de la algarroba, un fruto cada vez más valioso gracias a sus nuevas aplicaciones.

Iván Sánchez Cifre ha agradecido “la dedicación del guardia municipal del pueblo y la colaboración de las fuerzas policiales de los municipios de nuestro entorno, con los que llevamos años trabajando de forma coordinada. Están robando todos los días en nuestros campos y es triste comprobar cómo los detienen un día y al día siguiente vuelven a estar libres para seguir robando”.

Además, Iván Sánchez Cifre ha lamentado que “prácticamente debemos realizar este trabajo desde los propios ayuntamientos debido a la falta de medios de que disponen desde la Subdelegación del Gobierno y después de que la Diputación Provincial se haya negado a crear una plantilla de guardias rurales para mejorar la seguridad en los pueblos del interior de la provincia, dejando así desprotegidos a nuestros vecinos y agricultores”.

Especialización en vídeovigilancia aérea con drones

Cabe recordar que hace apenas tres meses, el Ayuntamiento de Sant Jordi reforzó las medidas de seguridad para tratar de evitar los robos de algarrobas que tradicionalmente se producen en toda la comarca cuando llega la temporada de recolección. Se trata de un producto que ha multiplicado su valor en los últimos años, por lo que además de buscar la coordinación con otros ayuntamientos, el alcalde del municipio ha encargado que se especialice en el guardia rural del pueblo en videovigilancia aérea y se compre un dron para mejorar las tareas vigilancia en todo el término municipal.

Estas medidas tienen como objetivo reforzar la seguridad y vigilancia en los campos que están en producción en el municipio para evitar los robos masivos que suelen producirse todos los años en los entornos rurales. El alcalde, Iván Sánchez Cifre, tomó esta decisión después de tener una reunión en la Junta de Seguridad de Vinaròs en septiembre, donde buscaron fórmulas de coordinación con la Guardia Civil y la Policía Local de Vinaròs para evitar robos, especialmente de algarroba.

Iván Sánchez Cifre, alcalde de Sant Jordi, ha asegurado que “la seguridad es algo fundamental para garantizar la calidad de vida en cualquier pueblo y rentabilizar las explotaciones agrícolas de nuestros vecinos. Lo que sucede, además, es que Sant Jordi es un municipio con una producción muy importante de algarrobas, que ha adquirido un gran valor en los últimos años debido a las múltiples posibilidades que ofrece tanto en el mundo de la alimentación como de la cosmética. Estamos en desventaja porque solemos tener explotaciones agrícolas muy diseminadas y con las fuerzas de seguridad a mayor distancia que en las poblaciones costeras”.

Sin embargo, en esta lucha por garantizar la seguridad y evitar robos masivos en los campos, el equipo de Gobierno está sólo a nivel institucional, ya que la Diputación de Castellón votó en contra de la propuesta de los pueblos pequeños de tener ayudas para reforzar la vigilancia con mayores guardias rurales.
Iván Sánchez Cifre se quejó de que “es lamentable que el equipo de Gobierno de la Diputación, que dirigen el PSOE y Compromís, hayan votado en contra de nuestra propuesta de ayudas para contratar a guardias rurales que eviten los robos en el campo ahora que las producciones están maduras y son más valiosas. Tanto el Gobierno de España, a través de la Subdelegación, como el provincial, están dando la espalda al progreso y al hecho de que los trabajadores de los pequeños pueblos del interior puedan ganarse la vida dignamente aquí a pesar de que se llenen la boca con su apoyo a la lucha contra la despoblación. La consolidación de las familias y los emprendedores en los pueblos rurales pasa porque adoptamos medidas efectivas que ayuden a mejorar la calidad de vida,
Una medida pionera impulsada el año pasado
Cabe recordar que el refuerzo el pasado año de la vigilancia por parte del Ayuntamiento de Sant Jordi permitió que hubiera muchos menos robos de algarrobas en los campos del municipio. El alcalde tomó esta decisión después de reunirse con representantes del Consejo Agrario de Sant Jordi, el grupo ROCA de la Guardia Civil y de la Sociedad de Cazadores para colaborar entre todos para controlar mejor el territorio y prevenir a los robos.
También ha buscado sinergias con el Ayuntamiento de Vinaròs, además de ofrecer su máxima colaboración a los representantes de la Guardia Civil, que también están haciendo un esfuerzo especial para evitar pérdidas económicas a los productores de algarrobas del pueblo, un cultivo que en los últimos años ha ganado en valor al subir los precios en el mercado nacional.
El guarda rural está plenamente dedicado a la vigilancia

Cabe recordar que el alcalde de Sant Jordi ya decidió el pasado año intensificar el trabajo de vigilancia en todo el término municipal para ayudar a evitar los robos de algarrobas en las fincas del pueblo. De hecho, el alcalde, Iván Sánchez Cifre, ya puso entonces a disposición todo el horario del guarda rural para que le dedicara a las labores de vigilancia.

Ya desde hace dos años, el Ayuntamiento de Sant Jordi está colaborando intensamente para combatir el aumento que se ha producido de robos de algarrobas en los productores del municipio. En colaboración con la Sociedad de Cazadores y junto con el guarda rural, se pudieron realizar muchas incautaciones de este producto, que ya desde el año 2020 se disparó de precio por la crisis y la falta de producción frente a aumento de la demanda.

Iván Sánchez Cifre ha explicado que “estamos haciendo un trabajo conjunto para tratar de minimizar el perjuicio económico que están sufriendo los productores. Hemos puesto a disposición de los vecinos todos los medios de los que disponemos para tratar de evitar que se produzcan más robos y localizar a los ladrones”.

El precio de la algarroba se ha multiplicado

Hay que tener en cuenta que ahora hay más robos de cosechas de algarroba debido al incremento del precio que el kilo de estos frutos secos experimenta en los últimos años. Un valor en alza que hace que estos robos sean más graves para algunos vecinos, que ven en la cosecha un alivio económico.
La algarroba ha multiplicado por cuatro el precio respecto a hace apenas unos pocos años, por lo que incluso se han agotado los vástagos en los viveros al calor de una demanda inusual en la que influyen varios factores, principalmente incremento de la demanda. Este aumento de la demanda de algarroba por parte de la industria alimentaria y cosmética está detrás de un aumento de precios que coincide, además, con un año en el que la oferta de otros países productores ha descendido de forma notable.